Una cruel patada de Toni Kroos hizo que Pedri tuviera que dejar el campo antes de tiempo. Dani Olmo (26 años) saltó al terreno de juego a los 8 minutos y en la afición alemana se hizo el primer silencio del partido. Lo conocen bien, más que en España. Como a los croatas, no les importaría que jugara con la ‘Mannschaft’. Solo hay que recordar la respuesta de Philipp Lahm, director de esta Eurocopa, cuando antes de empezar el torneo le preguntaron por quién creía que sería el mejor jugador. Su contestación fue clara: “Olmo”, apuntó a ‘Sky’, televisión germana.
Ante Alemania, Dani jugó por dentro, por detrás del delantero, precisamente por lo que le fichó Julian Nagelsmann, actual seleccionador germano. Ahí lo utilizaba mayoritariamente en el Red Bull Leipzig. El 10 de España se cargó el equipo a la espalda. Movió a la Roja e intimidó a Neuer desde prácticamente el primer balón que tocó, probando un disparo lejano. El portero del Bayern ya había sido víctima del de Terrassa en Alemania y se le notó inseguro, como en otro trallazo lejano antes del descanso, que se le escapó y no pudo aprovechar Morata. Fue cuestión de tiempo. El guardameta sufrió de nuevo a Olmo, que no falló desde dentro del área, cuando recibió otra asistencia de Lamine Yamal. De primeras, con la derecha, se la colocó lejos de su alcance y Neuer solo pudo ver cómo entraba.
Pero su actuación no acabó ahí, sin Lamine ni Williams sobre el campo, el 10 sabía que tenía que ser determinante. Pasó a jugar por la izquierda y desde allí, tras recibir un pase de su amigo Cucurella, con quien jugaba en La Masia, levantó la cabeza y se la puso a Mikel Merino, con quien ya fue campeón de Europa Sub-21. Delirio y clasificación para semifinales.
Iguala a Fábregas
“Esta victoria va por Pedri”, declaró Dani Olmo justo al acabar el partido y ser premiado con el MVP. El delantero del Leipzig volvió a ser decisivo. Nadie mejor que él conocía a Alemania ni a Nagelsmann, el entrenador que lo sacó de Zagreb para darle la oportunidad en una gran liga como la alemana. El de Terrassa se reivindicó con su gol y su asistencia a Merino. Un pase que le convirtió además en el máximo asistente histórico de España en la Eurocopa, igualando a Cesc Fábregas, otro 10 de la Roja. Cabe apuntar que el egarense alcanzó la cifra en 9 partidos, mientras que el actual entrenador del Como lo hizo en 16.
Durante la previa del partido de cuartos, el debate era si debía jugar Dani Olmo o Pedri. Se llegó a alimentar una competencia tóxica de la que los dos jugadores huyeron desde el primer momento. De hecho, Pedri recordó en la entrevista en MD que se llevaban muy bien, que son grandes amigos. Siempre lo dijo también Dani, que lo evidenció en sus declaraciones post partido. Es verdad que a todo jugador le gusta jugar de inicio, pero en esta selección, una vez más, el grupo pasa por delante del interés personal. Eso es mérito del seleccionador, que volvió a apostar por el canario como titular aunque sabía que el catalán sería decisivo cuando tuviera la oportunidad. Pues sí lo fue, sí. MVP para romper la maldición. Porque el anfitrión aquí es Dani Olmo, el alemán de la Roja.


