Mariano García y su inspiración en Jakob Ingebrigtsen para ganar la medalla de oro de 1.500 en el Mundial de Torun
ATLETISMO
El español desveló una conversación que tuvo con el noruego, cuyo estilo de carrera le sirvió de inspiración para ser campeón del mundo
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- Alex Molina
Redacción
Mariano García, flamante campeón del mundo indoor de 1.500 metros, desveló el nombre de uno de los principales causantes de su triunfo mundial: Jakob Ingebrigtsen
García desveló una escena poco habitual en la antesala de una gran final: mientras el resto de atletas lidiaban con la presión, él y el noruego compartían risas.
“Solo he coincidido con él una vez… Estaban todos ‘cagaos’ y él y yo nos pusimos a hablar de charleta”.
El murciano relató cómo un detalle tan trivial como llevar el mismo reloj rompió el hielo -“same, same”, le dijo- antes de que Ingebrigtsen respondiera con humor, incluso imitando el gesto de “la moto”, apodo que define el estilo explosivo de García y a la que se sube tras sus éxitos.
La escena no terminó ahí. Tras la carrera, el campeón olímpico noruego tuvo un gesto que García no olvida: "Él empezó a hacer el gesto de la moto y me preguntó si yo tenía moto. Después de competir, me vino a buscar y me dejó su dorsal y me lo firmó. Lo que muchos niños quieren tener, lo tiene Mariano García".
Más allá de la anécdota, hay un vínculo deportivo claro. García reconoció que la táctica que le llevó al oro, con un ataque lejano y sin concesiones, tiene raíces en el estilo de Ingebrigtsen, conocido por imponer ritmos desde cabeza.
Y vaya si funcionó. El oro mundial no fue fruto de la especulación. Fue una apuesta total. García lo explicó sin rodeos tras la carrera: “He hecho un ataque largo pero yo digo, ‘Estoy fuerte. El que tenga ganas, que me siga’. Iba muy fácil y fuerte”.
En una final con nombres de peso —como el portugués Isaac Nader—, el español decidió romper la carrera desde lejos, consciente del riesgo. “Me podría haber quedado sin el oro y el bronce muy fácilmente, pero tenía mucha fuerza. A cada vuelta me encontraba mucho mejor… A falta de una vuelta me veía con mucha fuerza”.

