Soria, un paraíso natural por descubrir

TURISMO ACTIVO

El destino perfecto para disfrutar de la naturaleza y del turismo deportivo en familia o con amigos.

La Peña de los Niños, escenario imponente para disfrutar del senderismo.

La Peña de los Niños, escenario imponente para disfrutar del senderismo.

Diputación de Soria

Soria es todo un paraíso del deporte, un universo natural intacto, de leyendas que se susurran entre los senderos que cruzan hayedos y pinares milenarios o rutas de BTT que invitan a perderse y que están repletas de historia. Pero también son cimas de montañas que rozan el cielo y cuevas misteriosas que guardan secretos geológicos. Soria se descubre como un edén para los amantes del turismo deportivo y de naturaleza. Un destino donde el paisaje no se contempla, sino que se vive en todo su esplendor.

Soria es un secreto a voces, un territorio que se muestra en su estado más puro y donde el silencio se convierte en un compañero de viaje. Basta con poner un pie en sus senderos, en sus rutas de bicicleta, en sus propuestas de turismo deportivo para comprender por qué aquí el tiempo corre de otra manera, entre sabinares milenarios que parecen custodiar la memoria del mundo, pinares infinitos que perfuman el aire con ese olor de la resina, robledales que esconden leyendas y riberas tranquilas donde el agua del Duero comienza su camino. Viajar a este paraíso es sumergirse en un espectáculo de más de 10.000 kilómetros cuadrados para quienes buscan calma y sosiego, pero también adrenalina y desafíos, cielos limpios y estrellados, aire puro, lugares repletos de historias y de poesía y auténticas aventuras.

Senderismo en Soria.

Senderismo en Soria.

Diputación de Soria

Senderismo para todos

El caminante, el aventurero, el turista activo y comprometido encuentra en esta provincia un universo de senderos que parecen diseñados para todos los ritmos y edades. Paseos ideales para el turismo familiar, travesías de largo recorrido y otras rutas que se escriben con mayúsculas y donde los retos se palpan en los primeros pasos. Soria, Paraíso del Deporte, contabiliza más de 5.000km de rutas señalizadas que recorren la provincia, conectando parajes de belleza desbordante con vestigios históricos: castillos medievales, calzadas romanas, yacimientos celtíberos y pueblos de esos que conservan la esencia de otros tiempos pasados y que siguen vivos. Aquí, cada paso es una lección de historia y cada pedalada, nos reporta una postal perfecta pero que se grabará en nuestras retinas y memorias.

El gigante de todos estos senderos sorianos es el GR-86, conocido como el Sendero Ibérico Soriano. El viajero se encuentra ante una ruta circular que bordea prácticamente toda la provincia y que, con sus 933 kilómetros divididos en 39 etapas, enlaza montañas, ríos y valles, rescatando del olvido antiguos caminos de carreteros, calzadas romanas, pasadas vías férreas y cañadas de trashumancia. Caminarlo es avanzar por un libro abierto de historia ambiental y cultural, donde cada etapa deja ver un paisaje distinto: las alturas del Urbión, las estribaciones del Moncayo, las llanuras del Jalón, las riberas del Duero, los pinares de la Sierra de la Demanda o las tierras de labor de la soria más sureña.

Pero no hace falta embarcarse en una odisea tan larga para sentir la esencia soriana, bastan rutas más cortas y asequibles para iniciados como la que conduce a la Laguna Negra, un glaciar envuelto en niebla y leyendas, o el ascenso al Pico Urbión, que regala la emoción de pisar las fuentes del Duero y esos primeros riachuelos que darán nombre al gran río castellano que morirá a los pies de Oporto. También están el Cañón del Río Lobos, con su misteriosa ermita templaria, eso dicen, y sus paredes calizas custodiadas por buitres y otras aves rapaces, o los parajes mágicos de Castroviejo, donde las rocas se transforman en figuras imposibles que se conocen como la “Ciudad Encantada de Soria”, o el Monumento Natural de la Fuentona de Muriel, un manantial que surge de improviso con unas aguas tan cristalinas que parecen abrirse a otra dimensión. Un mundo subacuático lleno de aventura al cual solo pueden acceder espeleólogos subacuáticos experimentados y que guarda una de las cavidades inundadas más grandes de España de la que aún no se sabe dónde está su final.

Senderistas en el Rio Lobos.

Senderistas en el Rio Lobos.

Conrado Angel

Para quienes buscan rutas menos transitadas, sendas distintas de esas que aún no se han hecho virales, disfrutarán en el sencillo ascenso hasta la Laguna de Cebollera, perdiéndose por el cañón de Vildé o por la Hoz de Orillares o por la Mina Petra. Incluso, las múltiples rutas por el Hayedo del Moncayo, un rincón fascinante entre barrancos y cascadas, donde nos acompañaran aves de todo tipo y donde puede escucharse el respirar del bosque. Un destino deportivo perfecto para este otoño. Todas las rutas que ofrece Soria Paraíso del Deporte, están perfectamente señalizadas y muchas cuentan con paneles interpretativos que enriquecen la experiencia. Y es que cada ruta de senderismo por Soria, sea larga o breve, propone un viaje íntimo en el que naturaleza y mito se entrelazan con una facilidad asombrosa.

Pedaladas con historia

Para quienes prefieren el sonido de las ruedas sobre la grava al de las botas en la tierra, Soria Paraíso del Deporte despliega una red de más de sesenta rutas BTT y Gravel que discurren por toda la provincia.

El Camino ciclista de Moncayo

El Camino ciclista de Moncayo

Diputación de Soria

Si se quiere rutas de iniciación son perfectas las que se ubican por la comarca de Pinares o entorno al embalse de la Cuerda del Pozo. Otros itinerarios míticos son la Ruta de las Icnitas, que recorre Tierras Altas entre montañas solitarias y que nos revela importantes yacimientos de huellas de dinosaurios, o el Camino del Cid, que permite pedalear por esos míticos escenarios por donde cabalgó el legendario guerrero y su bravo caballo Bavieca. Una ruta que nos lleva desde San Esteban de Gormaz a Medinaceli y otras villas de legendaria historia.

Otra de las propuestas de la Soria para amantes de la bicicleta es la ruta conocida como el Anillo Celtibérico. Son más de 280km y está considerada como una travesía exigente, que conecta los principales enclaves de la provincia y que pasa por lugares tan emblemáticos como Numancia, Ucero, Calatañazor, los entornos de Covaleda, Duruelo de la Sierra y Vinuesa.

Pedaladas con historia en Soria.

Pedaladas con historia en Soria.

Diputación de Soria

Estas rutas de cicloturismo que ofrece Soria no son solo deporte sino el vehículo para sentir el pulso del terreno, para dejarse llevar por la ondulación de los pinares de Urbión o por la inmensidad de los páramos, para descubrir que cada pedalada es también una inmersión en la historia.

Puedes descubrir los mejores planes para hacer deporte en Soria en su web Paraiso del Deporte

La adrenalina también tiene su espacio

La aventura en Soria no se limita a caminar o pedalear, porque el territorio también invita a quienes buscan emociones más intensas. Las vías ferratas de distintos niveles, como la de la Hoz de Espeja o la famosa de Duruelo de la Sierra, desafían al vértigo con pasos aéreos, puentes tibetanos, tirolinas y paredes verticales y tienen como recompensa impresionantes vistas llenas de adrenalina. Bajo tierra, la Cueva Galiana abre un mundo subterráneo que se puede explorar tanto a nivel de iniciación en la espeleología como para los más experimentados que buscan nuevas sensaciones de aventura. Y en los cañones y riscos de la provincia, la escalada encuentra un escenario tan exigente como hermoso, donde las caprichosas formas de las rocas guardan todavía el eco del viento y del agua que las moldearon.

La provincia tiene todo tipo de actividades para los más aventureros.

La provincia tiene todo tipo de actividades para los más aventureros.

Diputación de Soria

Lo más fascinante de recorrer Soria es comprobar cómo la naturaleza se funde con el patrimonio cultural, porque cada ruta es también una lección de historia. Estos recorridos fusionan paisaje y paisanaje, atraviesan castillos califales como el de Gormaz que vigila el inmenso valle del Duero, ermitas escondidas en los páramos como la enigmática San Baudelio y tienen paradas obligadas en lugares como Burgo de Osma y su catedral, Berlanga del Duero y su imponente fortaleza, la bella y auténtica villa de Medinaceli o la medieval Calatañazor, la fortificada Almazán o la villa de las Tres Culturas como es Ágreda, la exótica Caracena o la monástica Santa María de Huerta.

Cada sendero, cada vía ciclista añade una capa de significado a la experiencia: aquí no se camina, no se pedalea solo por hacer deporte, sino que se recorre y se avanza para dialogar con el pasado y descubrir en cada piedra y en cada curva cómo late una memoria compartida, la de Soria.

Planificar una escapada a Soria es sencillo y a la vez sugerente. El otoño puede ser una estación ideal, con temperaturas suaves y horizontes y laderas teñidas de colores intensos. La oferta de alojamientos se adapta a todos los gustos, desde casas rurales escondidas en la montaña hasta hoteles con encanto en pueblos medievales, campings… todos con la máxima de la hospitalidad de una provincia que acoge sin artificios.

Al final, viajar a Soria es acercarse a un territorio que se abre sin reservas, donde el deporte se convierte en una forma de comunión con el paisaje y donde el silencio, lejos de ser ausencia, se transforma en un sonido que lo llena todo. Es un lugar para caminar sin prisa, para pedalear hasta que el horizonte se confunda con el cielo, para colgarse de una roca o adentrarse en una cueva, para contemplar las estrellas en noches que parecen infinitas. Es, en definitiva, un paraíso aún por descubrir, un recordatorio de lo que significa viajar de verdad: sentir, escuchar, respirar.

Soria es un destino que lo tiene todo: naturaleza pura, emoción, silencio... y magia.

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