María Vasco y su medalla olímpica: "Me hizo llorar mucho"

ATLETISMO

La primera medallista olímpica del atletismo femenino español reconoce que el bronce de Sídney 2000 le trajo "cosas buenas", pero también le hizo "llorar mucho"

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La exmarchadora María Vasco, durante la entrevista concedida a la agencia EFE

Alejandro Garcia / EFE

La primera medallista olímpica del atletismo femenino español, María Vasco (Viladecans, 1975), reconoce en una entrevista con EFE que el bronce que logró en la prueba de 20 kilómetros marcha en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 le trajo "cosas buenas", pero también le hizo "llorar mucho".

"La medalla me trajo cosas buenas, pero también me hizo llorar mucho. Perdí patrocinadores y tuve muchas lágrimas, porque pensaba: 'Si incluso consiguiendo una medalla olímpica tengo que seguir luchando así con los sponsors…'", admite la exmarchadora catalana.

Cuando la gloria olímpica no basta

Vasco, que recuerda que la situación deportiva y mediática de hace un cuarto de siglo era muy distinta a la actual, todavía sin redes sociales, confiesa que le chocó "muchísimo" darse cuenta de que, tras un momento que le parecía "lo máximo que se puede conseguir en el mundo del deporte", tendría que seguir luchando para poder vivir de ello.

"Me chocó porque pensé que sería más fácil conseguir ciertos apoyos, a nivel de patrocinio o de marca deportiva. Fue una lucha continua, y luego tienes que seguir demostrando, obviamente, que estás en el candelero y que eres de las mejores del mundo para poder mantenerte ahí", asegura.

La exmarchadora catalana, que participó en cinco Juegos Olímpicos (Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012), con una medalla y tres diplomas olímpicos, reconoce que el bronce en suelo australiano le marcó "muy de cerca" y que, todavía 25 años después, le cuesta asimilar "ese éxito".

"Lo publiqué en redes sociales el 28 de septiembre, para celebrar los 25 años. Puse la llegada y pensé: ¡ay, qué bonita! Me dije a mí misma: esa llegada, qué emoción, porque no fui consciente de que estaba haciendo historia hasta que pasó un tiempo", señala.

La cara desconocida del éxito

Tenía 23 años cuando llegó a Sídney y, tras un ciclo olímpico cuyo mejor resultado fue un quinto puesto en el Campeonato de Europa de Atletismo en Budapest (Hungría) en 1998, Vasco no partía entre las favoritas para subir al podio, de ahí su "sorpresa" cuando cruzó la línea de meta solo por detrás de la china Wang Liping y la noruega Kjersti Plätzer.

"En teoría iba a cuarta y me costó asimilar ese éxito. No fue fácil para una niña de 23 años que participaba en sus segundos Juegos Olímpicos, pero con esa medalla se conoció realmente a la atleta María Vasco", subraya.

Una etiqueta, la de ser la primera mujer medallista olímpica en la historia del atletismo español, que trajo consigo una gran expectación sobre sus resultados a pesar de tener aún mucha carrera por delante, lo que, asegura Vasco, le afectó "a nivel psicológico" y de rendimiento, hasta el punto de plantearse la retirada en 2006.

"En 2006 casi me retiro: fallece mi padre, quedo decimoquinta en el Campeonato de Europa de Gotemburgo y todo el mundo se pone al revés conmigo —prensa, federación, todo el mundo—. Nadie creía en mí hasta que un día dije: 'Bueno, yo tengo que continuar y seguir entrenando para ser la mejor’", relata la exatleta olímpica, que al año siguiente, en el Mundial de Osaka (Japón) 2007, se colgó una medalla de bronce que pudo dedicar "al cielo".

La salud de la marcha

Tras su retirada en 2013, la exmarchadora se mudó a Menorca, donde trabaja como entrenadora personal aplicando el método 'Gyrotonic' (un sistema de ejercicio físico que busca mejorar la flexibilidad, fuerza, coordinación, postura y movilidad de las articulaciones), sin perder de vista la marcha atlética, que sigue de cerca porque es su "pasión" todavía a día de hoy, indica.

Así, Vasco no esconde su pena por el "maltrato" que a su parecer sufre la disciplina por parte del Comité Olímpico Internacional (COI), que ya eliminó el relevo mixto para Los Ángeles 2028 y que será sustituido por un relevo mixto de 4x100 metros.

"Desde que competí en Sídney, en 2000, ya se hablaba de quitar la marcha del calendario olímpico. Ha sido algo que siempre ha estado ahí: de quitar, de quitar, de quitar, y siguen haciendo mil cambios. Me da mucha pena, porque la marcha es una prueba que debería estar siempre en los Juegos", afirma.

Un cambio en el programa olímpico que afectará a la cuatro veces campeona del mundo, María Pérez, medalla de oro del relevo mixto junto a Álvaro Martín en París 2024, y para quien la catalana solo tiene palabras de "admiración máxima".

"Otra María Pérez no va a haber. María Pérez es la diosa de la marcha. María Pérez es única. Sinceramente, creo que solo habrá una", concluye.

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