Hoy analizamos la Aero Glide 3 GRVL de Salomon, el primer modelo de la nueva familia de Gravel Running con el que la casa francesa amplía su línea de entrenamiento diario; una propuesta claramente enfocada al confort, la polivalencia y la absorción de impactos en tiradas largas. Esta zapatilla no busca ser la más ligera, ni la más agresiva en términos de reactividad, pero sí pretende convertirse en ese modelo de confianza para corredores que acumulan muchos kilómetros semana tras semana y no siempre lo hacen sobre asfalto o terrenos urbanos.
¿Qué nos ofrece la Salomon Aero Glide 3 GRVL?
La Salomon Aero Glide 3 GRVL es una zapatilla de perfil maximalista que se ubica en ese espacio tan interesante entre la carretera y los caminos de tierra compacta. Una rodadora pura, muy amortiguada, que ofrece una experiencia estable, suave y segura tanto en zonas urbanas como en entornos más abiertos. Y lo hace sin renunciar a una estética atractiva y un conjunto de materiales pensados para durar.
La Salomon Aero Glide 3 GRVL es, en esencia, una zapatilla diseñada para corredores que buscan una compañera fiable y cómoda para todo tipo de rodajes, desde los regenerativos del día después hasta las salidas largas del fin de semana. Si bien, sobre el papel, no está pensada para competir, ni para ritmos de umbral o series rápidas, sí puede ser clave para llegar fresco a esas sesiones más exigentes, gracias a su capacidad para cuidar piernas y minimizar impactos.
Suela de caucho Contagrip, mítico en Salomon
Análisis “por capas” de la Salomon Aero Glide 3 GRVL
Si hablamos de sus ingredientes principales, hay que empezar haciéndolo por una mediasuela de perfil alto, con una espuma EnergyFOAM EVO de última generación. Esta nueva formulación, más blanda y elástica que las anteriores EnergyFOAM, mejora claramente la comodidad y la transición sin perder el toque de respuesta que muchos corredores agradecerán cuando el ritmo sube de forma natural.
En cuanto a la suela, Salomon da en el clavo con una versión de su Contagrip optimizada para terrenos mixtos, especialmente pensada para moverse bien sobre grava, tierra firme o incluso aceras húmedas. No es una zapatilla de trail running, ni lo pretende, pero sí puede desenvolverse sin problemas en parques, caminos forestales o pistas de tierra urbana, esas que tantos runners frecuentan en sus entrenamientos.
Uno de los elementos clave que diferencia esta GRVL del modelo Aero Glide 3 estándar es precisamente ese enfoque híbrido en el agarre. El patrón de la suela y los compuestos utilizados hacen que tenga una tracción mucho más competente cuando salimos del carril bici, lo cual la convierte en una opción muy atractiva para quienes mezclan asfalto con pistas en una misma sesión.
El upper, por su parte, está compuesto por una malla 3D sin costuras de una sola pieza, muy transpirable y con un ajuste amplio pero seguro. Se agradecen ciertos refuerzos que protegen ante la abrasión o los golpes, como el de la puntera, típico del calzado más outdoor, que ayuda a mantener la estructura incluso tras muchos usos.
La Salomon Aero Glide 3 GRVL tiene un drop de 8 mm
Las cifras de la Salomon Aero Glide 3 GRVL: peso, drop, perfiles y precio
A pesar de su apariencia robusta, la Salomon Aero Glide 3 GRVL mantiene un peso contenido: 275 gramos. No es precisamente una voladora, pero sí lo suficientemente ligera como para no sentirse tosca en carrera. Y lo mejor es que toda esa estructura se eleva sobre un stack de 43 mm en el talón y 35 mm en el antepié, con un drop de 8 mm, lo que garantiza una gran capacidad de absorción de impactos y una buena protección articular.
La Salomon Aero Glide 3 GRVL llega para cubrir un hueco específico: el del corredor que no busca una zapatilla con placa, ni una minimalista, ni una específica de trail, sino una buena tragakilómetros para moverse con seguridad y confort por terrenos variados. En una época donde muchas marcas priorizan el carbono, el ultrarendimiento o el auge de las ‘superzapatillas’ (ya sean de entrenamiento o competición), este modelo se presenta con otra mentalidad: la de ser útil, fiable y duradera.
El peso de la Salomon Aero Glide 3 GRVL es de 275 gramos
Un dato importante es que esta zapatilla mantiene un precio competitivo, 160€, posicionándose por debajo de muchos modelos con perfiles similares. Además, está disponible en varias combinaciones de color.
En definitiva, la Salomon Aero Glide 3 GRVL es una zapatilla que responde a una necesidad real dentro del mercado: la del runner que entrena mucho, pisa variado y quiere una zapatilla cómoda que lo acompañe durante muchos meses. No pretende romper cronómetros, pero sí ser ese modelo al que vuelves una y otra vez porque te cuida, te acompaña y nunca falla.
Sensaciones con la Salomon Aero Glide 3 GRVL
Cuando me propusieron probar esta zapatilla no tenía muy claro cómo la iba a encajar en mis entrenamientos. No le veía mucho sentido para mí. Ni mucho sentido en general, sinceramente.
Ni es una zapatilla para asfalto puramente hablando, ni es una zapatilla para montaña, al menos montaña como yo la concibo: un entorno donde necesito un calzado específico de trail running.
Eso de ‘zapatillas de gravel’ no acababa de casar conmigo, pero tengo que decir que me ha sorprendido mucho y se ha convertido en una de mis zapatillas favoritas para rodar por todas partes a día de hoy.
La Salomon Aero Glide 3 GRVL es para terrenos mixtos
Digamos que es un híbrido perfecto entre una zapatilla que utilizarías para correr a diario por tu ciudad, pero que también tiene las cualidades idóneas para rodar por pistas forestales, caminos rurales y senderos compactos. Siempre terreno fácil, eso sí.
En el primer rodaje que hice con ella traté de mezclar el asfalto de Madrid Río con los caminos del parque de mi barrio. Pensaba que iba a tener unas sensaciones menos fluidas y me resultaría más pesada, sobre todo en las partes de asfalto. El caso es que fue todo lo contrario y me resultó muy cómoda en ambos terrenos.
Por la ciudad y por el monte
En las partes de asfalto se ve ese chasis de una zapatilla de asfalto como es la Aero Glide, una amortiguación blandita y cómoda pero a la vez lo suficientemente reactiva y estable como para hacer kilómetros con mucha soltura. Y en las partes de tierra suelta o camino funciona mucho mejor que un modelo de asfalto puro, ya que cuenta con una suela con un taqueado que ayuda bastante a traccionar y agarrarse al suelo. Es una todoterreno urbano, pero ojo, que se defiende en la montaña.
Sabiendo que las sensaciones eran buenas decidí sacarlas un poco al monte en mi pueblo. Caminos de pista forestal y algunos senderos estrechos entre pinos es lo más parecido al trail running que tenemos por allí, pero ya sirve como zona de pruebas para este calzado. Ese tipo de monte es un sube baja constante, con pendientes cortitas pero muy inclinadas, terreno con raíces, ramas, piñas, piedras… nunca he metido una zapatilla de asfalto por ahí porque no me dan ninguna seguridad. El caso es que con este modelo de Salomon fui bastante cómodo por toda la zona y creo que ese es justo su entorno ideal, poder atravesar estas zonas para acabar rodando por las carreteras de vuelta al pueblo.
La Salomon Aero Glide 3 GRV es un modelo 'door to trail'.
Pero estaba claro que no me iba a quedar ahí y que tenía que ponerlas en una situación límite, sacarlas de la zona de confort de verdad. Aprovechando que estaba en Ibiza para competir en una carrera de montaña, la llevé a rodar durante la activación por los senderos que siguen la costa. Para quien no conozca los caminos de esta isla, son básicamente de roca y piedras, con terreno bastante roto y muchas veces suelto. No es que sea un trail muy bestia como podemos encontrar en Picos de Europa, pero si vas rápido, no son caminos fáciles de transitar.
Era una activación pre-carrera, así que el ritmo fue bastante tranquilo, además se juntó que llovía y la roca estaba húmeda. La suela respondió a la perfección y no tuve problemas de resbalones ni de tracción en ningún momento, fui bastante cómodo. Lo único que no me gustó, aunque era algo que ya imaginaba, es que debido a la altura de las zapatillas, eran muy inestables y tenía que llevar bastante cuidado con dónde y cómo pisaba, sobre todo en las zonas más rotas.
Por lo demás, se comportaron genial, incluso al final de la activación realicé unas progresiones en asfalto y respondieron muy bien a los ritmos altos.
Una zapatilla muy completa
Detalle del upper de la Salomon Aero Glide 3 GRVL
En definitiva, la Salomon Aero Glide 3 GRVL ha sido una muy grata sorpresa, y de hecho, la he utilizado mucho últimamente para mis rodajes. Me gusta mucho para días en los que voy fatigado y quiero guardar musculatura, ya que tienen una amortiguación y un tacto muy agradables, da gusto correr con ellas.
Por otro lado, es una buena zapatilla para caminar o hacer rutas en terreno sencillo. Si ahora mismo tuviera que elegir una zapatilla para hacer el Camino de Santiago, sin duda sería estas Aero Glide 3 GRVL. La he llevado mucho en el día a día, para viajes, e incluso como zapatilla para todo cuando no tienes mucho hueco en el equipaje y quieres llevar algo que te funcione en todas las situaciones, desde salir a entrenar hasta hacer turismo. En general, es una zapatilla muy completa para el día a día.
Opinión personal: aspectos a mejorar de la Salomon Aero Glide 3 GRVL
La Salomon Aero Glide 3 GRVL se mueve muy bien por terrenos de baja montaña.
Si les tuviera que poner una pega sería que no tienen demasiada estructura para meterte por terrenos más técnicos o pendientes más fuertes: el upper totalmente asfaltero. La lengüeta es fina y los cordones no dan esa sensación de “abrazar y sostener” el pie como sí lo hacen las zapatillas de trail running. Es demasiado amable, por decirlo de alguna forma. Pero bueno, tampoco es que esté concebida para eso y esto es una opinión personal: ya que el concepto es una zapatilla híbrida, me gustaría que la parte de trail estuviera más presente.
En mi opinión, el drop se me hace demasiado alto. No me suelen gustar demasiado las zapatillas con drops elevados, soy más de quedarme en los 4-6 mm y esta tiene 8 mm. Entiendo que el público en general se siente más cómodo con esas cifras, pero en mi caso prefiero zapatillas que te ayuden a pisar más natural. No quiere decir que no lleve amortiguación, puede ser maximalistas pero que no haya tanta diferencia entre el talón y el mediopie.
Por último, apuntar que siempre hablamos del tipo de corredor, del peso del atleta al que le iría bien y demás, pero en este caso no creo que haga falta. Es una zapatilla para absolutamente cualquier persona que busque polivalencia, desde el atleta más rápido hasta el más amateur. Así de contundente lo expreso.
Pros y Contras de la Salomon Aero Glide 3 GRVL
Detalle del taqueado de la suela.
Pros
- Muy polivalente, una zapatilla todoterreno (fácil) que puede servirte para casi todo.
- Cómoda y ligera para hacer muchos kilómetros.
- Suela con buen agarre y durabilidad.
- Upper de malla transpirable, perfecto para llevarlas mucho tiempo sin que se recaliente el pie.
- Precio competitivo dentro de ese nicho de “zapatillas para todo”.
Contras
- Ni es una cosa ni es otra. Suena paradójico, pero la polivalencia que tienen hace que se quede en tierra de nadie. Ni es un modelo puro para el asfalto, ni lo es para el corredor de trail.
- Estructura justita. Tienen estructura, pero se asemeja más a un modelo de asfalto, y en trails eso se nota y hay que andarse con cuidado. Por terrenos sencillos no hay problema.
Ficha técnica de la Salomon Aero Glide 3 GRVL
• Peso: 275 gramos
• Drop: 8 mm (43 mm talón / 35 mm antepié)
• Tipo de espuma: EnergyFOAM EVO
• Suela: Contagrip GRVL (mixta, para asfalto y terrenos compactos)
• Upper: malla 3D sin costuras
• Terreno ideal: asfalto, pista de grava, caminos urbanos, sendero en buen estado
• Distancia: entrenamiento diario / larga distancia
• PVP: 160€
