Con el objetivo de devolver al sitio su esplendor original, el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado la restauración del Umbracle del Parc de la Ciutadella de Barcelona, uno de los edificios más singulares y emblemáticos de la ciudad. El plan es prepararlo para futuros usos dedicados a la divulgación científica y al disfrute ciudadano. Los trabajos comenzarán en el primer trimestre de 2026 y se extenderán a lo largo de dos fases.
El proyecto forma parte de un plan integral destinado a revitalizar el principal espacio verde de la ciudad, cuyo eje patrimonial histórico incluye además el Museo Martorell, el Palacio de Cristal conocido como Hivernacle y el Castell dels Tres Dragons, obra de Lluís Domènech i Montaner. Este plan es financiado parcialmente por los fondos Next Generation EU, que destinan cerca de 8,9 millones de euros para renovar y poner en valor las 11 hectáreas de este parque, considerado el gran pulmón verde de Barcelona.
Todos estos edificios y monumentos configuran el corazón cultural e histórico del parque y serán la base sobre la que se edificará la Ciutadella del Coneixement, un nodo de conocimiento, investigación e innovación puntero en Europa.
La historia del Umbracle
El Umbracle fue proyectado por el arquitecto Josep Fontserè y construido por su homólogo Josep Amargós entre 1883 y 1887 como parte de la transformación del antiguo recinto militar del parque en un espacio abierto y ajardinado para la ciudadanía.
Originalmente concebido como un invernadero para plantas exóticas, su estilo responde al gusto del siglo XIX por las estructuras de hierro forjado, combinando funcionalidad y estética para crear un espacio luminoso y ventilado ideal para proteger especies vegetales sensibles
Se trata de una estructura de estilo modernista industrial que destaca por su cubierta metálica ligera, sostenida por columnas de fundición y arcos de hierro que generan un efecto visual elegante y aireado. El edificio, catalogado como Bien Cultural de Interés Local, refleja la época en que Barcelona abrazó la modernidad y buscó embellecer sus espacios públicos con arquitectura innovadora y con un marcado valor ornamental.
Detalles arquitectónicos y patrimoniales
El Umbracle consta de una nave longitudinal cerrada en sus laterales por grandes vitrinas de vidrio que permiten una iluminación natural abundante y una circulación de aire adecuada para las plantas. Su cubierta original de doble agua ha sido conservada en parte, aunque el paso del tiempo ha deteriorado elementos fundamentales como las carpinterías de madera, las puertas y las estructuras metálicas.
El edificio tiene dos puertas principales y dos laterales, que actualmente dificultan la conexión con la plaza Fontseré al estar una de las entradas cerrada. Parte esencial del proyecto de restauración es reabrir esta puerta para integrar el edificio con su entorno y mejorar la accesibilidad y la experiencia del visitante.
Durante la rehabilitación se respetarán y restaurarán los elementos patrimoniales originales, desde la estructura metálica hasta las rejas de las fachadas secundarias. La idea es recuperar la apariencia y los materiales del momento de su construcción. También se limpiará la vegetación que los últimos años ha invadido algunas partes del edificio, mejorando de ese modo el drenaje y poniendo al día las infraestructuras para evitar futuras afectaciones por humedad o incendios.
El proceso de restauración
El proyecto de restauración, presupuestado en dos millones de euros, se ejecutará en dos fases. En la primera se intervendrá en el interior del edificio a lo largo de unos diez meses, con trabajos que implican renovar el mobiliario, actualizar el sistema de drenaje para la protección de las plantas y mejorar la señalización y el equipamiento para actividades divulgativas y culturales.
La segunda fase, prevista para 2027 y con una duración estimada de cinco meses, se centrará en la rehabilitación de las cuatro fachadas exteriores, incluida la recuperación de la cubierta y las puertas, para devolver el edificio a su estado original y permitir una apertura eficaz del Umbracle hacia la plaza adjunta. Esta segunda fase garantiza que se consolide como un espacio abierto e integrado al parque, adecuado para el público y para futuras actividades.
Para adaptar el edificio a las normativas actuales, se incorporarán sistemas modernos de seguridad, accesibilidad universal y protección contra incendios. También se realizarán mejoras en eficiencia energética: un sistema de riego renovado con microaspersores y un nuevo sistema de iluminación más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
El Parc de la Ciutadella, con sus amplias zonas verdes, el Lago con barcas, la Cascada monumental, el Zoo y sus museos, es un lugar ideal para un paseo familiar. Está perfectamente comunicado por metro, autobús y tranvía desde diversas zonas de Barcelona y con el proceso de restauración se transformará en un verdadero orgullo para la ciudad.


