La moda de los museos inmersivos no es nueva. En los últimos diez años el mundo se llenó de este tipo de propuestas que combinan proyecciones digitales a gran escala, mapping, sensores de movimiento y arte interactivo. Es una tendencia en auge en el área de la museografía y el marketing digital. El fenómeno se disparó con exposiciones dedicadas a artistas como Van Gogh, Monet o Klimt que viajaron por grandes ciudades de todo el planeta y se volvieron virales en redes sociales por su espectacularidad visual.
Uno de los mejores es el Ikono, ideal para planes con un grupo de amigos o para visitar en familia. Este museo interactivo está dirigido a públicos de todas las edades interesados en experiencias inmersivas, arte interactivo y creatividad digital. Ikono también está en Madrid y Roma. En Barcelona funciona en el Centro Comercial Arenas, en Plaza de España, un enclave estratégico para el turismo urbano y familiar.
Fundado por David Troya y desarrollado por Fernando Pastor, Ikono surge en 2020 como una respuesta original al ocio cultural contemporáneo, buscando transformar la manera en que las personas se relacionan con el arte y la creatividad.
El museo no es una galería tradicional, sino una secuencia de más de diez espacios temáticos y sensoriales que invitan a los visitantes a interactuar, crear, fotografiarse y sumergirse en universos artísticos sorprendentes.
Todas las salas están pensadas para que el visitante sea protagonista, integrando arte y juego en cada propuesta, con una constante invitación a la fotografía y la experimentación.
También hay colaboraciones con artistas como Heather Bellino, quien realizó una obra de arte inmersiva abstracta de inspiración renacentista que atrapa al visitante en un laberinto de espejos y luces y crea la ilusión de un movimiento perpetuo, y con Ishita Banerjee (Soul Curry Art), una artista que trabaja tendiendo un puente entre el cubismo moderno y la utopía futurista.
Salas con propuestas muy diferentes
Ikono tiene muchas propuestas diferentes para vistantes de todas las edades. Todas son muy entretenidas. Esta lista sirve para que tengas una idea de todo lo que hay en el recinto:
- Piscina de bolas gigante: Un clásico inmersivo que permite a grandes y pequeños saltar y jugar en un mar de colores, diseñado para la diversión y la fotografía.
- Callejón Cyberpunk: Inspirado en futuras urbes de estética asiática, con luces de neón, decoración retro y zonas para fotografiarse en ambientes simulando videojuegos y películas.
- Lantern Sanctuary: Sala repleta de farolillos suspendidos, multiplicados por infinitos juegos de espejos, inspirada en rituales orientales y espacios oníricos.
- Light Painting: Espacio de pintura de luz inspirado en los experimentos de Pablo Picasso, donde se pueden dibujar y crear composiciones efímeras para luego recibir la foto digital.
- Laberinto Botticelli: Instalación de la artista Heather Bellino que combina espejos, luces y telas para provocar el efecto de movimiento perpetuo y reflexión.
- Retro Arcade y Discoteca: Zona de videojuegos clásicos, pinball y máquinas recreativas que permiten a los adultos revivir la infancia y a los más jóvenes conocer iconos culturales del entretenimiento digital.
- Cubos polivalentes: Espacio de cubos de colores e iluminación cambiante, diseñado para explorar sombras, movimiento y creatividad plástica.
- Experiencias en realidad aumentada y virtual: Instalaciones que combinan el juego sensorial con tecnología para provocar estímulos multisensoriales y compartirlos en redes sociales.
El acceso al Museo Ikono Barcelona dura aproximadamente una hora y se realiza con entrada reservada para gestionar aforos y evitar tiempos de espera.
El precio de la entrada para adultos (mayores de 14 años) es de 18 euros. Los niños (de 4 a 13 años) pagan 12,50. Hay descuento para personas con discapacidad (50% sobre el precio normal presentando acreditación).
La compra de entradas se realiza online mediante la web oficial de Ikono. También se pueden adquirir en taquilla si hay disponibilidad, aunque se recomienda la reserva anticipada.
Se permite la compra para grupos, cumpleaños y eventos corporativos, gestionando horarios y sesiones personalizadas. El museo abre de lunes a jueves de 10 a 20 horas y de viernes a domingo hasta las 21. El recorrido por las salas está guiado por personal y rutas marcadas, con acceso para personas con movilidad reducida, pero no está permitida la entrada con carritos de bebé dentro de las salas interactivas.

