Esto es lo que ocurre cuando juegas a pádel en ayunas: ¿acierto o error?

CONSEJOS

No hay una respuesta única: todo depende de la intensidad del partido, tu alimentación previa y cómo gestiones la hidratación

Éxito rotundo en la segunda edición del Padel Cup by CUPRA

Éxito rotundo en la segunda edición del Padel Cup by CUPRA

ThePadelCup

El pádel mezcla aceleraciones breves, cambios de dirección y pausas cortas. Esa intermitencia usa principalmente glucógeno muscular y algo de glucosa en sangre cuando los puntos se alargan. Por la mañana, después de horas sin comer, el hígado ha liberado glucosa durante la noche y sus reservas están más bajas. 

De este modo, puedes moverte con energía si el partido es corto y suave, pero si compites o te espera una sesión larga, salir en ayunas aumenta el riesgo de vaciar el depósito demasiado pronto, perder chispa y tomar peores decisiones al final del set. Por eso la respuesta no es un “sí” o “no” absoluto, sino que la clave está en ajustar tu estrategia a la intensidad y al tiempo que vayas a estar en pista.

Cómo saber si jugar a pádel en ayunas o no

Si vas a un entrenamiento ligero de control y técnica, sin grandes peloteos ni sets completos, jugar en ayunas puede ser aceptable siempre que te hidrates bien y llevas un recurso fácil como un par de dátiles o una barrita simple, por si notas vacío. Te servirá incluso como estímulo de eficiencia metabólica si después desayunas con calma y proteges la recuperación. 

En cambio, si tienes partido intenso, torneo o clase exigente con muchos puntos, lo razonable es llegar con algo en el estómago que te dé estabilidad. No hace falta un banquete: entre 60 y 120 minutos antes, un yogur con fruta, una tostada con queso fresco y tomate, un bol pequeño de avena suave o un arroz blanco con un poco de pavo te dan glucosa lenta y sientan bien. Si apenas tienes 20 o 30 minutos, un plátano, un zumo natural pequeño o un gel suave pueden rescatar la situación sin pesadez.

Hidratación tras el partido de pádel

La hidratación, un aspecto clave en el pádel

Xavi Serarols

La cantidad depende de tu tolerancia, pero un criterio útil es comer lo suficiente para no sentir hambre ni pesadez. Evita grasas abundantes, fritos y mucha fibra en la hora previa porque ralentizan el vaciado gástrico y pueden jugarte malas pasadas en el primer set. La cafeína puede ayudarte si estás acostumbrado, pero úsala con cabeza, sobre todo con calor, porque deshidrata ligeramente y puede acelerarte más de la cuenta. 

La hidratación sí es una constante: llegar con sed a la pista es empezar en desventaja. Bebe a sorbos en el calentamiento y durante cada cambio, y si sudas mucho, añade sales para mantener el ritmo sin calambres.

Lee también

¿Es recomdable comer tras un partido de pádel?

Después de jugar, comas antes o vayas en ayunas, la recuperación marca cómo te sentirás en la siguiente sesión. Una combinación de proteína y carbohidrato en la primera hora ayuda al músculo a reparar y a reponer parte del glucógeno. Una tortilla y pan, un bol de arroz con atún y verduras o un yogur con copos y fruta son opciones sencillas que tu cuerpo entiende. 

Si notas que en ayunas te falta chispa o te mareas, no te empeñes: tu rendimiento y tu seguridad valen más que cualquier moda. Si te sientes ligero y cómodo con partidos suaves sin comer antes, puedes reservar esa estrategia para entrenamientos técnicos y dejar los partidos serios para días con un desayuno o merienda ligera. Lo importante es que la elección mejore tu juego, no que lo complique.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...