Estamos esperando el resultado real de la visita a Alaska de Trump y Putin. Es esencial para el futuro del mundo y aquí quedamos muy atentos.
Como atento tuvo que estar el Barça en Valencia para recuperar un resultado adverso de 2-0 en el campo del siempre luchador Levante. Hemos vivido momentos muy divertidos a lo largo de la historia en estos partidos en el que un segundo equipo de la ciudad del Turia nos crea problemas con su juego alegre, su seriedad y su humildad futbolística. Al primero que quiero felicitar es a nuestro entrenador, Hansi Flick, por salir al paso sin decir nada de todo el ‘rumoreo’ que organizó el propio club sobre este jugador nuestro tan querido que se llama Casadó, El otro día me preguntaron por él y mi respuesta fue sencilla: Casadó es un producto propio y tiene que seguir, aunque es básico que tenga posibilidad de jugar. Un profesional joven y casi en formacion aún tiene que tener posibilidad cierta de jugar asiduamente. La decisión de Flick de seguir incluyéndole en el equipo titular ante la baja de De Jong es un acierto más de este entrenador que sigue sin hablar ni en catalán ni en español, lo que le mantiene alejado de la masa periodística influyente. Él toma sus decisiones, hace su vida, escucha lo que le explican -supongo que bien traducido- y después de un año victorioso arranca en pleno verano con dos sufridas victorias, pero con 6 puntos que ya están en el bolso. Su decisión de alinear a Casadó es un golpe de efecto muy importante en el grupo de jugadores. Aquí no han entrado las malas artes de los que lanzaron el bulo de un posible traspaso, cifrando incluso su valor en 30 millones para un equipo inglés.
No saben los que se dedican a esto que bajo ‘voce’ el daño que hacen a una plantilla triunfadora y que tiene como objetivo prioritario repetir los éxitos de la pasada temporada y llegar, si es posible, aún más lejos en la Champuons. No sé si iremos a Miami o no para jugar conra el Villarreal, pero la seriedad de la gente que maneja el grupo profesional es incuestionable y hace que el club viva un momento de cierta tranquilidad en el aspecto deportivo, aunque sea incomprensible y lamentable la situación que tenemos con LaLiga profesional y la inscripción de jugadores. Espero que a partir de ahora se hable más de fútbol, menos de bajas y mucho menos de inscripciones. Es lo que le toca a la gente del Barça en este momento.
Y eso que estamos en agosto
Lo del Camp Nou nos deja helados
Esta semana, la masa blaugrana nos hemos quedado fríos a pesar de los calores en todo el país. La noticia de que lo del Camp Nou va para febrero próximo sin ninguna explicación técnica ni concreta ha sido como una bofetada informativa para el paciente ‘soci’ culé. No entiendo nada de obras y menos todavía de grandes construcciones, pero el hecho de que no haya comunicados oficiales ni que nadie de la directiva dé explicaciones claras crea un ambiente de inseguridad que no creo que se merezca. No se trata de si volver o no al Estadi Olímipic de Montjuïc. Se trata de que sepamos con cierta seguridad en que fecha se van a volver a abrir las puertas del querido Camp Nou. Algo huele mal en todo esto. Y hay que limpiarlo.