Cuando el patito feo se convierte en cisne, el gregario se convierte en héroe. Carlos Verona ganó a lo grande, como los grandes, su primera etapa en una gran vuelta, pero ya lo hizo en el Dauphiné de la misma forma. Un ciclista que con su calidad y en otra época podría haber sido un corredor con muchos triunfos en etapas duras, pero al que el ciclismo actual le tiene configurado como un gregario de lujo, un gran trabajador de equipo.
En la segunda semana del Giro, Isaac del Toro se confirma como un líder muy sólido. El equipo UAE domina el Giro y el mexicano hace de freno a todos los ataques de sus rivales, sobre todo Bernal y Carapaz, mientras por detrás tiran para mantener el control de la carrera. UAE no quiere perder la bicefalia, manteniendo así el orden del pelotón para llevar a Ayuso más resguardado y afrontar así esta última semana, donde se va a decidir el Giro.
Esta semana han pasado muchas cosas, la crono de Pisa fue extraña, con lluvia para los favoritos en la general, Roglic sacó 36 segundos a Ayuso y más de un minuto al resto. Pero pasaron más cosas, en Castelnuovo atacó Carapaz, ganó la etapa, y Del Toro se frenó, para ya mostró su frescura, no quería que Ayuso perdiera más tiempo, pero ganó el sprint a los favoritos. Se le vio de nuevo al mexicano en la llegada en subida en Vicenza muy bien, logrando bonificación sobre el resto de favoritos. y en Nova Gorica, en Eslovenia, con agua, hubo una caída y volvió a estar el líder bien situado, nunca le pilla el toro a Del Toro... mientras Bernal, Roglic, Ayuso cedían tiempo. Y luego llegó la etapa del domingo, con Roglic cediendo un minuto y medio y llegando muy tocado a la semana final.
Con esta situación y este líder sólido, Simon Yates, a la chita callando, se ha colocado segundo a 1'20", y Ayuso tercero a 1'26". Amenazan con dinamitar la carrera esta semana también Bernal, Arensman, el propio Carapaz, Caruso, Yates... Tenemos cuatro etapones de montaña, cuatro días sin desperdicio y lo más duro del Giro.