En ‘El desmarque de Cuatro’ Manu Carreño cuestionaba la decisión arbitral de anular el gol de penalti de Julián Álvarez para el Atlético de Madrid: “Hemos analizado todas las imágenes posibles, de todos los ángulos y no hay ninguna imagen que nos demuestra al 100% que hay dos toques de balón de Julián Álvarez. Parece que sí, pero al 100% es muy difícil. Excepto para Marciniak. Bueno, para el árbitro del VAR, porque el polaco no fue a ver la imagen al monitor. Deben tener alguna imagen que nosotros no vimos. Pero salvo que tengan alguna imagen bajo llave y que no vimos, si no es 100% seguro no se puede anular”. Con sarcasmo, el presentador explicó la complejidad de la regla 14 que se aplica a esta jugada: “Imaginaros toda esta interpretación en solo 30 segundos en el VAR. ¡Qué rápidos fueron, Dios mío de mi vida!”.
En cambio, en Jugones, no tenían ninguna duda ni había debate posible. “El penalti fue anulado porque toca el balón dos veces” afirmó Pedrerol con rotundidad sin cuestionar la decisión. Tampoco tenía dudas sobre las imágenes del penalti: “En la toma frontal, cuando arrastra el pie de apoyo, toca con los dos”. Además, en la ya famosa regla 14 no veía ninguna complejidad: “El reglamento es claro”. En laSexta, la polémica era inexistente. Los hechos eran los que eran, sin titubeos, matices ni interpretaciones posibles, sin imágenes poco claras ni medias tintas en la decisión: “Por eso el lanzamiento acabó anulado”. Chin-pum. Es más, convertían la reacción de los jugadores del Real Madrid en una prueba del doble toque con el pie de Álvarez. “El primero que se da cuenta de todo es Mbappé” señaló Pedrerol. Y mostraban al francés advirtiendo a sus compañeros de los dos toques. “¡Brutal Mbappé!” apuntaba orgulloso el presentador ante la sagacidad del jugador. También demostraba que todo el banquillo madridista reaccionó de la misma forma, aportando las imágenes en la que los jugadores exaltados advertían del fallo de su rival.
Minutos más tarde, como una última hora, llegó la imagen de la UEFA que, teóricamente, tenía que servir para justificar de manera irrefutable la sentencia arbitral de anular el gol, aunque no parecía mucho mejor que los demás planos que habíamos visto hasta ese momento. Al final, una imagen dudosa nunca la dilucida una nueva toma, una mejor perspectiva o el VAR. Lo único que verdaderamente la aclara es el guión que cada programa decide imponer.