
Ferran está encontrando su sitio y es como ‘9’
Llega marzo con Barça, Real Madrid y Atlético aspirando a todos los títulos. Me da la impresión que estamos ante un mes que clarificará mucho las cosas, más que para saber quién gana, servirá para saber quién no gana. Desde hace un montón de años no se veía a estas alturas de la temporada tanta igualdad entre los tres grandes de la Liga y la prueba es que los tres están con todas las opciones en el torneo de la regularidad, en la Copa y en la Champions.
El sorteo europeo, por esta vez, parece dejar un camino más amable para el Barça. La eliminatoria de octavos entre Real y Atlético es de esas que pueden dejar secuelas por la tensión vecinal y lo mucho que se conocen entre sí. El Atlético tendrá unas semanas especialmente cargadas porque en la Copa tiene dos partidos ante el Barça y, en la Champions, otros dos ante el Real Madrid, pero por su estilo ‘emprenyador’ es de esos rivales que te hacen la vida nada agradable, antipática. En la Copa, el Madrid es favorito ante la Real y me da la sensación que no querrían ver al Barça en la final, porque le tiene la moral ganada tras las últimas goleadas, aún recientes.
Una de las cosas que me gusta del Barça es que ha aprendido a ganar esos partidos que se le complicaban ante rivales que defienden en ‘bloque bajo’, como se dice ahora. Otra mejora importante es lo mucho que están aportando los jugadores de refresco, ampliando los recursos de la plantilla. Lo vimos en Las Palmas, con Dani Olmo y Ferran Torres resolviendo con sus goles. Del primero me gusta cómo detiene el tiempo cuando pisa el área, señal de jugador de clase. Del segundo siempre me ha convencido su gran relación con el gol. Me da la impresión que Ferran ha sido un jugador estigmatizado inmerecidamente desde su llegada a Barcelona. Una de las razones es que se le haya visto mucho tiempo como extremo cuando, a mi entender, el sitio donde mejor puede explotar sus cualidades es de delantero de área. Su evolución debe ir en esa dirección porque tiene facilidad para el remate con las dos piernas y altura para ir bien de cabeza y, ojo, sabe dónde está la portería.
El City se ha hecho viejo de golpe
Viendo al City ante el Madrid en la eliminatoria de repesca y este fin de semana ante el Liverpool volvió a quedar claro que en fútbol no es tan fácil anticipar cuando hay que remodelar una plantilla. Esto no es como cuando a tu moto se le acaba la gasolina, que basta con mirar cómo tienes el depósito para ir directamente al surtidor. Pep agitó al Barça a su llegada al banquillo y, en sólo un año, prescindió de 'vacas sagradas' como Ronaldinho, Deco o Eto’o. En el City, al que hace meses aún se le veía vigor, se le han hecho viejos de golpe unos cuantos, al menos como grupo, los De Bruyne, Silva, Gündogan... Me dio la sensación que, ahora mismo, Pep agradecería tener aún a sus órdenes al propio Ferran o a Julián Álvarez por la energía que transmiten.
En cambio, ser extremo es, y no porque yo lo fuera, la posición más difícil del fútbol, porque sólo hay un lado para salir si no quieres que la jugada acabe en saque de banda. Hay que tener muy buen regate para ‘vivir’ ahí. Sólo hay que fijarse que, en cuanto ganan jerarquía, los Lamine, Raphinha, Mbappé, Vinicius o Rodrygo ‘emigran’ hacia el centro porque desde ahí se ve la portería enfrente y llegar al gol es más fácil. Creo que Ferran ha encontrado su sitio.