Lamine brilló ante Croacia y Nico, 21 años, fue la estrella frente a Italia. Las dos bandas de la selección española han conocido la gloria en los dos encuentros disputados hasta ahora en la Eurocopa. No han necesitado más para clasificarse como primeros de grupo. Dos victorias claras, con la portería a cero, y la sensación de que Luis de la Fuente ha conseguido conformar un bloque sólido. Esta competición hasta ahora está siendo de los cracks jóvenes, descarados, sin complejos, capaces de desbordar y de asombrar en un fútbol muy vibrante, bastante directo y agradable para el espectador. España pisa fuerte en Alemania.
Spalletti, el técnico italiano, repitió el mismo once que ante Albania y De la Fuente introdujo un cambio: Laporte por Nacho. El fútbol fue el mismo. La sala de máquinas del equipo español siguió al mando de Rodri, Pedri y Fabián, tres excelentes centrocampistas que se encuentran en una forma espléndida en este inicio de campeonato. Pero donde hace daño la selección es en las bandas, con un Cucurella sensacional y un Carvajal en su buena línea y con Lamine y Nico de puñales. El jugador del Athletic fue una pesadilla para Di Lorenzo. El entrenador italiano debió aumentar el marcaje con otro hombre, porque Williams se iba casi siempre cuando encaraba ofensivamente la banda izquierda. Es muy difícil reducir a la delantera española. Se necesitan dos hombres por cada banda mientras Morata fija a los centrales. Y el mediocampo tiene llegada. Pedri dispuso de dos ocasiones clarísimas y Fabián o Rodri prodigaron el disparo. No es un mediocampo diseñado para la contención. Italia contrapuso sus virtudes históricas pero fue superada por la electricidad de una selección que mantiene la posesión con una velocidad de pelota adecuada y mirando hacia la portería. Otra actuación excelente.