Los segundones

SOCIO 12.616

Los segundones

Estoy convencido de que el Barça acabará la Liga en segundo lugar. Por otra parte, como tantas veces en la historia. Concretamente, en 27 ocasiones. Jamás fue un éxito porque, como dice Marcelo Lippi, “en el fútbol el primero es un Dios y el segundo es una mierda”. Ahora parece, sin embargo, que arrebatarle el segundo puesto al Girona en la última curva del campeonato sea, casi, motivo para ir a Canaletes de celebración. De pronto se presenta como un objetivo de Club y los medios, con un seguidismo entregado, nos sumamos acríticamente a la causa como si de una gesta importante se tratase. A pesar de que el vicepresidente Rafa Yuste, en la portería de casa de Laporta, dijese que “a la temporada le pondría una gran nota, muy alta”, la valoración seguirá siendo mala, como segundos o como terceros. Por resultados, por juego, por haber encajado tantas goleadas en partidos importantes y porque Gündogan y los Joaos no han podido mejorar el rendimiento de un equipo que venía de ser campeón de Liga a cuatro jornadas del final. Además de la colección de decepciones de la temporada actual, el Barça de Laporta y Xavi está hipotecando ya la próxima campaña. Muy duro será no jugar el primer Mundial de Clubes. Menos doloroso será no disputar la Supercopa de España, pero sí significará optar a un título menos. Pero la cuestión económica de participar o no en esta competición, roza casi lo ridículo. ¿En serio? ¿El Barça depende de los ocho millones por jugar la Supercopa de Arabia? Los 'palos' de más que Piqué y Rubiales consiguieron y concedieron a Barça y Madrid para su participación en la Supercopa ¿son, ahora, tan cuestión de vida o muerte para la tesorería del Club? Si con un presupuesto de 859 millones (del que el dimitido vicepresidente Romeu preveía dar 11 millones de superávit) te la juegas en la imperiosa necesidad de quedar segundos en la clasificación, es que la cosa está mucho peor de lo contado. Además, hay otras fórmulas para ingresar esos millones. O maneras de ahorrárselos, como no pagando una indecencia por Vitor Roque, o la comisión a Darren Dean (el hombre al que se aplaudió en Asamblea por llevarse la comisión del contrato no revelado con Spotify), u otro montón de gastos sin ton ni son, como montar una fiesta de 125 aniversario del Barça en Dubai… cuando se cumplían 124 años y nada se había celebrado en Barcelona. Incomprensible. El Barça será segundo. O tercero. Incluso cuarto si el equipo se derrite de aquí al final de la Liga. Lo peor es que deportivamente, incluyendo al primer equipo de fútbol, el Barça está mucho mejor que económica y socialmente. Lo más grave es que no se vislumbra solución a corto plazo, ni timonel capaz de enderezar el rumbo. Bien harían Víctor Font y Joan Camprubí, mejor juntos que por separado, en tener un plan de emergencia a punto, viable, riguroso y efectivo, para darle la vuelta al Club y salvar el modelo de propiedad en cuanto las urnas lo permitan.

Cargando siguiente contenido...