
'Mendi' o karma, Sevilla
José Luis Mendilibar se ha ganado con creces el derecho a continuar siendo el entrenador del Sevilla. El técnico vasco aterrizó en el Pizjuán con el objetivo de lograr la permanencia y, dos meses y medio más tarde, no solo ha cumplido en ese sentido sino que ha llevado a Nervión la séptima Europa League del club. Desde luego que esto último no estaba en los planes de casi nadie. Mucho menos de quien contrató al vasco solo como parche que asegurase poder empezar de nuevo el próximo curso siendo equipo de Primera división.
La hoja de ruta inicial era esa, y por eso el contrato del bueno de 'Mendi' expira el 30 de junio. Pero el escenario ha cambiado mucho desde entonces. El equipo funciona (habiendo perdido solo 2 de los 17 encuentros disputados) y el vestuario está encantado con el técnico. La afición, más de lo mismo, habiendo encontrado en el de Zaldíbar un maravilloso héroe inesperado. ¿Para qué cambiar entonces? ¿Por qué apostar por lo supuestamente bueno por conocer cuando lo conocido ya es bueno? No tiene sentido.
En esto del fútbol solo el tiempo da y quita razones, pero de entrada se antoja poco consecuente con los hechos acontecidos que Mendilibar no sea el entrenador del Sevilla 2023/24. Ni siquiera aunque el elegido fuese un Andoni Iraola que ha demostrado su valía y que podría ofrecer un gran rendimiento en el banquillo del Pizjuán. El fútbol suele ser caprichoso y vengativo cuando se toman decisiones que van en contra de la lógica. No sería de extrañar que el karma del balompié se cebase con el Sevilla si sus dirigentes son tan osados como para prescindir del bueno de 'Mendi'.