Semana fantástica de ciclismo la que se ha vivido con motivo de la 102ª edición de la Volta Ciclista a Catalunya, con el espectáculo que han dado sobre el asfalto catalán dos bestias del ciclismo como son el esloveno Primoz Roglic y el belga Remco Evenepoel, ya que ambos, como se suponía antes de que la ronda catalana empezara a rodar en Sant Feliu de Guíxols, han dominado con mano de hierro la ronda catalana. 'Rogla' ha ganado dos etapas, ha sido el mejor de la clasificación de los puntos, la general de la carrera y ha sido segundo en la montaña; mientras que el joven 'caníbal' ha calcado las etapas, dos, ha sido segundo en la general, segundo en la clasificación de la regularidad y se ha llevado la montaña gracias a su tenacidad en Montjuïc y la clasificación de los más jóvenes.
A una carrera 'exprés' como la Volta siempre se le puede discutir la elección de las etapas, el orden de las mismas, en el fondo todos los aficionados al ciclismo tenemos varias etapas dibujadas en nuestra mente que pensamos que darían un mayor espectáculo a la carrera, pero sólo una persona como Rubèn Peris, al que sólo la historia acabará de aplaudir como se merece su labor al frente de la Volta, sabe a ciencia cierta qué le conviene a una carrera como la Volta que con su épico final en el circuito de Montjuïc no hace sino poner el lazo a una carrera que a veces uno tiene la sensación que no goza del altavoz que mereciera.
De hecho, ésta ha sido una de las ediciones más disputadas que se recuerdan, sólo seis segundos han separado a Roglic y Evenepoel, primero y segundo de la general. Cierto es que no estaban todas las estrellas del nuevo ciclismo -Pogacar, Van Aert o Van der Poel- pero los que han estado han dado un gran espectáculo, destacando la regularidad de Mikel Landa y la combatividad de un Marc Soler que ha querido y ha sido un protagonista destacado de 'su' carrera.