Una grave noticia que afectaba a uno de los galardonados por la FIFA coincidió con la celebración de la gala The Best. El jugador del PSG Achraf Hakimi, elegido como integrante del mejor once masculino, está bajo investigación policial por presunta violación. El domingo, una mujer de 23 años denunció haber sufrido abusos sexuales en casa del futbolista. Hakimi asistió a la gala. En Teledeporte, la aparición del jugador en la alfombra roja generó cierta sorpresa, pero en ningún momento explicaron la razón. Paco Caro apuntó escueto: “Hoy ha sido noticia”. Y Juan Carlos Rivero remató la jugada: “Un día intenso hoy. Un día rarillo”. Y Caro completó el collage de eufemismos e indirectas que insinuaban al espectador que había algo que no se podía contar: “El día no debe estar siendo sencillo para él”.
En el tramo final de la gala, cuando Hakimi apareció en el escenario y se acercó a los presentadores para recoger su galardón, José David López apuntó que el jugador del PSG “tiene un problema extradeportivo muy grave y tiene que asumirlo a partir de hoy, pero aquí está como lateral derecho” y recordó su papel con la selección de Marruecos para explicar su mérito futbolístico.
En Mega, Pedrerol y compañía tampoco hicieron ninguna referencia a la investigación policial por presunta violación que se había sabido ese mismo día. “Está Achram” apuntó lacónico el presentador. Dos palabras que daban a entender que su simple presencia ya era remarcable.
¿Por qué motivo existe esta resistencia informativa a explicar unos hechos que estaban apareciendo como noticia en el resto de los medios de comunicación? Una cosa es mantener su presunción de inocencia y la otra censurar al espectador la información. “Un día intenso. Un día rarillo” para una información de este calibre es incluso de mal gusto. “El día no debe estar siendo sencillo para él” también, victimizando al acusado. Es muy inquietante, incluso “rarillo”, este pacto de silencio tácito, este gesto compartido para no empañar el maravilloso mundo del fútbol. Este don para separar el fútbol del resto de la realidad. ¿Qué les incomoda? ¿Qué les impide contar lo que se publica en todos los medios? Un dudoso criterio periodístico que prioriza el supuesto honor del jugador al compromiso informativo con el espectador.
Los clásicos de la gala
Una vez más, en Mega, Josep Pedrerol y su equipo utilizaban la gala como fuente de especulaciones y desmerecimientos profesionales. Por un lado, alimentar las teorías sobre un posible encuentro entre Laporta y Messi imaginando lo que podría pasar y cómo sería el saludo. Y, paralelamente, el gran clásico del Chiringuito de cualquier entrega de premios: Cuestionar, incluso con titulares en pantalla, si Messi merecía ganar el premio ‘The Best’. ¡Antes que se supiera si se lo daban!