Las cosas que hay que mejorar

PANTALLA PLANAS

Las cosas que hay que mejorar

Xavi Hernández estuvo muy desafortunado y fuera de lugar en la rueda de prensa a la hora de valorar la situación política y social de Arabia Saudí, alegando que el país solo tenía “algunas cosas a mejorar”, como en España. Más que el hecho de relativizar la falta de derechos humanos básicos, que es lo más grave e indignante, lo que ha provocado escándalo ha sido la comparativa con España. Ayer, en Deportes Cuatro, Manu Carreño le replicaba con cierto enfado: “Aquí no se ahorca gente al amanecer por participar en revueltas a favor de las mujeres ni las mujeres que no están casadas tienen que pedir permiso para convivir con un hombre”.

No deja de ser un poco cómica la manera como han evolucionado los medios españoles a la hora de valorar la situación en Arabia Saudí. Sobre todo, teniendo en cuenta que en 2020 se tragaron la milonga de la Supercopa como herramienta para el progreso social en ese país. En enero de 2020, en Deportes Cuatro llegaron a asegurar que las leyes de 2019 ya eran antiguas y que en los pocos días que llevábamos del 2020 ya se había progresado en la realidad cotidiana de las mujeres. Con una condescendencia alucinante, en todos los programas se apelaba al “un pasito más”, al “poco a poco”, a “las cosas están cambiando”, asegurando que el fútbol contribuiría de forma determinante a la vida de las mujeres, ofreciendo mayor libertad para ellas. En Deportes Cuatro hicieron un reportaje explicando cómo podrían trabajar “nuestras mujeres” enviadas a Arabia Saudí. Un reportero acercaba el micrófono a mujeres árabes preguntándoles por el fútbol para enseñar a cámara cómo reaccionaban. Ese año, después de la Eurocopa, Carreño estaba enfadado de nuevo. Le había caído la venda de los ojos y recordaba “cómo nos vendieron la burra de que las libertades se iban a mantener” y que “se acabó la Supercopa y las libertades de las mujeres han vuelto a ser las de antes, o sea, ninguna”.

Ahora, tres años después, les indigna observar a alguien que se ha tragado la farsa que antes se tragaron y vendieron ellos a la audiencia y dan lecciones de la realidad política y social en Arabia Saudí. Seguramente, con una prensa más crítica y contundente se habrían logrado menos complicidades con regímenes autoritarios por los que hace tres años se mostró fascinación y se vendió la opulencia de sus estadios.

La propaganda sigue

A pesar de que ahora los medios son más conscientes de la realidad de Arabia Saudí y no tenemos que aguantar reportajes explicándonos que los estadios tienen baños para mujeres, se sigue participando de la propaganda. Es más sutil, pero es lo mismo. Estos días, las imágenes de los jugadores llegando al aeropuerto siendo agasajados con flores, té y dulces es una forma más de blanquear el país, de ser cómplices en una limpieza de imagen vergonzosa.

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