
Descontando mundiales
Leo Messi es el único gran referente de la historia del fútbol al que en vez de contarle los títulos que ha ganado en su carrera se le han ido descontando. Se hace cuando se dice constantemente que “sólo” tiene cuatro Champions o que nunca ganó un Mundial. Esa anomalía estadística convierte al genio argentino en un caso raro por exclusivo. Nadie empieza refiriéndose a Puskas por la final que perdió con Hungría, ni a Di Stéfano o Cruyff por no tener el gran título de selecciones, o a Maradona o Ronaldo Nazario por no lucir una Copa de Europa. En un deporte colectivo todos ellos brillaron por su extraordinaria individualidad. Debe ser que Messi ha sido tan grande que a él se le exige lo que a nadie.