Leo Messi atendió a Jorge Valdano en el particular universo del ex jugador, ex técnico y ex director general del Real Madrid. Al ex del Barça se le vio sereno a menos de una semana del inicio del Mundial. Desde París, en una entrevista grabada la pasada semana, Leo fue prudente al hablar de un posible favoritismo de Argentina en el torneo de Qatar. De hecho, llegó a asegurar que aunque la albiceleste llega en un buen momento, pese a la baja de Lo Celso –al que citó afectuosamente–, las eliminatorias son temibles. También abogó Messi por ir paso a paso sin lanzar las campanas al vuelo, calificando a Francia de rival temible y citando también la peligrosidad del Brasil de su amigo Neymar. De España habló en la misma línea en que lo hace Luis Enrique: que es un equipo que quiere el balón, que te lo quita, y que juega igual contra cualquier rival. Eso sí, al argentino se le vio con un poso de tranquilidad no verbalizado hasta hace poco. “Este Mundial me agarra en una época en que disfruto las cosas de otra manera. Disfruto más de todo”. Y si Messi disfruta, mucho cuidado.
También habló Leo con nostalgia de sus mejores días en el Barça, los que pasó junto a Guardiola y Luis Enrique como dueños del banquillo del Camp Nou. Echa de menos Messi no haber disfrutado más del día a día con el estratega Pep, al que calificó como el mejor entrenador que tuvo. También dejó por las nubes a Lucho, con el que admitió haber tenido una trifulca antes del famoso partido de Anoeta en que fue suplente. Realmente el enfrentamiento fue durísimo, como especialmente cercana y amistosa fue su relación posterior, una vez superada aquella ‘pelusa’. De su salida del Barça, ya con Laporta de presidente, ni una pregunta de Valdano. Tampoco las hubo del burofax ni del 2-8, como no hubo referencias a lo que dijo el actual presidente culé de que podría haber jugado gratis para seguir, o sobre su cacareada intención de recuperar a Leo en 2023. Era el peaje y el señor del universo lo pagó. Messi no quiere morbo con el Barça antes del Mundial y un Valdano que ayer interrumpió mucho lo acató.