
En la mente de todos los culés
PANTALLA PLANAS
Pedrerol empezó la semana recordando el fatídico 2-8 del Barça contra el Bayern en agosto del 2020. Lo hizo en El Chiringuito y lo hizo en Jugones. Es la manera con la que al presentador le apetece celebrar la vuelta del Barça a la Champions: con los peores momentos. El lunes abría Jugones con los escudos del Bayern y el Barça a su espalda y lo primero que preguntaba a la audiencia era si se acordaban del 8 a 2. “¿Se acuerdan de lo duro que fue el 8 a 2?”. Y después de este inicio pesimista animaba hipócritamente a los espectadores: “Seguro que mañana será distinto”. Minutos más tarde, después de mostrar a los jugadores del Barça llegando a Múnich, se reiteraba en su obsesión: “En la memoria de todos el 8 a 2”.
Al día siguiente, el martes, volvía con la misma idea. Insistía que el “2 a 8 está en la mente de todos” y Jugones dedicaba un minuto entero a regodearse en la tragedia del 14 de agosto del 2020. El vídeo mostraba los colaboradores culés del Chiringuito de ese día abandonando los estudios de televisión cabizbajos. Y la locución recordaba que “fue una de las noches más duras del Barça en Europa” y que “Una noche que ningún culé ha podido olvidar”. Recuperaban las imágenes de la tertulia en El Chiringuito de ese día recreándose en la derrota que marcó un punto de inflexión en el Barça. “La peor noche” insistían, los adjetivos “triste” y “patético” para adornar el recuerdo y, por supuesto, incluyeron la euforia de los blancos. Recuperaban la imagen de Roncero bailando y cantando uno por uno los goles que encajó el Barça. Pedrerol recogía las imágenes con una sonrisa sibilina y anunciaba: “Esperemos que Roncero no baile esta noche”. Un ejercicio de cinismo poco sutil, como si el espectáculo no dependiera de él.
El sensacionalismo informativo consiste en esto: llevar las informaciones a los extremos a partir de componentes con una fuerte carga emocional. En una noche importante para el Barça en Europa acaba teniendo más peso el pasado trágico que el presente. No consiste en informar o en construir una épica alrededor de un acontecimiento, sino en crear un estado de ánimo adverso, que genere un conflicto. Música de terror, suspense, inquietud y desaliento. Y el mantra de repetir que todo “está en la mente de todos los culés”. Ya se encargan ellos de hacer memoria.
La huelga de las árbitras
Llama la atención el escaso interés de los espacios de deportes respecto a la huelga de las árbitras que ha parado la liga femenina de fútbol. Solo informan del conflicto y de la evolución de las negociaciones los informativos de las cadenas públicas, mientras que las privadas ni contemplan la noticia. Impensable si sucediera con el fútbol masculino. La prueba que el interés periodístico por el fútbol femenino es selectivo y puro escaparate para quedar bien solo cuando hay espectáculo.