Que Saras pase por el despacho

OPINIÓN

En tiempos de bonanza conviene recordar dónde estaba el Barça de basket hace muy poco y lo que ha conseguido construir Sarunas Jasikevicius en temporada y media de ‘subidón’ deportivo y de adrenalina, con una fórmula bipolar que no parece molestar a sus jugadores, acostumbrados a las broncas más feroces y a la vez a mensajes inequívocos que demuestran que el técnico está con ellos y sabe cuándo premiar el esfuerzo.

El Barça del Saras volcánico ha cambiado a imagen y semejanza de su ‘jefe’, un tipo difícil de contentar pero a la vez buen gestor de vestuario. Heredó un equipo de baja autoestima, sufridor en una época de éxitos continuados del gran rival, y lo ha convertido en hegemónico en España y aspirante de primera fila a la Euroliga que se le escapó por poco el año pasado. Saras ha negociado el equilibrio de una plantilla larga con un inteligente reparto de roles, y activado a jugadores que han cubierto con acierto bajas de peso como Calathes, Higgins y Abrines, sin que los resultados lo acusen.

La Copa del Rey le avala, y aunque al técnico se le evaluará por lo que pase en la Liga Endesa y sobre todo en Europa, a estas alturas nadie duda que Jasikevicius, con el aval del ADN Barça que mamó como jugador en el Palau, ha de ser el faro del Palau durante una larga etapa. Acaba contrato al final de la campaña 2022/2023, dentro de una temporada y media, así que no sería de extrañar alguna visita en breve al despacho de quien firma los contratos para sellar una extensión que está pidiendo a gritos.

Cargando siguiente contenido...