Solo queda aplaudir

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El Barça huele la flojera del Atlético y mantiene a raya al Real Madrid. Se siente seguro y supera sus defectos. En el Real Arena logró una goleada de campeonato dos horas después de que Oblak detuviera un penalti a Juanlu que valía un campeonato, a cinco minutos del final. La contundente fiesta del Barça (1-6) deja la Liga temblando con un equipo poderoso ante el gol, confiado y mentalmente superior. Los de Koeman entregaron sus credenciales para optar al título sin fisuras. El portero atlético salvó a su equipo de entrar en una depresión. El Madrid, por su parte, aumenta su fiabilidad a lomos de los goles de Benzema.

El Barça marca el paso en esta Liga con 18 partidos invicto. El sistema de tres centrales ya tiene más adeptos. Los laterales Jordi Alba y Dest fueron dos aviones imparables que ofrecieron más variedad y llegada. Los dos laterales desarbolaron a una Real que mereció más en el primer tiempo con las dos paradas de Ter Stegen a Isak, pero este equipo de Koeman tiene una ambición sin límites. El 0-2 dio paso a un festín de goles.

Los seis goles tuvieron su pequeña historia. El primero de Griezmann para celebrar con discreción su 30 aniversario y para redondear su magnífico trabajo. El de Jordi Alba para soplar sus 31 ‘primaveras’ y la merecida llamada de Luis Enrique. Los dos de Dest fueron los primeros del norteamericano en la Liga, con lo que ya son 18 los jugadores que han marcado de la plantilla. Y por fin los dos de Messi reconfirman su ‘Pichichi con 23 tantos y su podio con 768 partidos vistiendo la zamarra blaugrana.

Con 0-4, el interés se centró en que marcara Dembélé, muy activo abriendo huecos pero sin suerte ante el gol. El quinto tanto rehabilitó al francés que podra ir a la convocatoria de Deschamps con la cara alta tras dos años de ausencia.

Koeman no quiere hablar de doblete ni de Liga. No quiere desatar ninguna euforia y permite que sea el equipo que ha modelado el que hable. El holandés se ha abonado al ‘partido a partido’ que ha registrado Simeone para que las campanas no suenen antes de tiempo. Clamaba por la efectividad y el grupo escuchó su súplica.

Messi y De Jong no vieron tarjeta por lo que no descansarán ante el Valladolid, partido previo al Clásico. Leo lo intentó pero Munuera Montero no le hizo caso. La novena victoria del Barça y la manera de dominar a su rival concederá una tregua de dos semanas muy necesaria al equipo y al entrenador. A unos les esperan las selecciones y a Ronald empezar a diseñar el equipo de la próxima temporada con la nueva área deportiva.

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