La NWSL creó durante este pasado verano un formato concentrado de partidos llamado Challenge Cup. Al haberse suspendido la Liga regular por la pandemia, este formato hizo que los equipos se mantuvieran en la famosa burbuja y disputaran mas de un mes de competición.
Esta idea tuvo tanto éxito -recordemos que la audiencia se incremento más de 500%- que la comisión de la NWSL va a volver a repetir esta Challenge Cup la temporada que viene. Así que la competición norteamericana se presenta más que interesante, porque habrá liga NWSL, Challenge y los Juegos Olímpicos de por medio.
Creo que es una estrategia de mercado realmente inteligente, porque esta temporada han sido varias las jugadoras que han migrado a otras ligas, entre ellas la WSL en Inglaterra para poder continuar en activo, y ante las amenaza de que esta fuga de estrellas pueda ser permanente, la NWSL contrarresta de manera implacable creando estos dos interesantísimos formatos de competición.
Podríamos decir que la NWSL no se anda con chiquitas y queda demostrado que están más que dispuestos a continuar siendo la mejor Liga del Mundo, y además con la máxima audiencia en el mundo. Parece entonces que el fútbol femenino si interesa, ¿no?