Messi dirige la tormenta perfecta

Messi dirige la tormenta perfecta

El Barça crece a cada partido. En seco o en plena tormenta, con once o con diez jugadores, en casa o en el inhóspito Balaídos. El equipo de Koeman gusta de ver, ha recuperado la presión y, si tiene imperfecciones o falta de fluidez en algunos ratos, es por la alta velocidad que le da al balón. El arranque de la segunda parte fue impresionante por inesperado. Con Lenglet expulsado por extender el brazo y tocar a Denis Suárez al filo del descanso (a Sergio Ramos no le echan por lo mismo), Messi , muy participativo en el juego, en defensa y como capitán, desplegó la tormenta perfecta para que el triunfo no se esfumara.

Un jugadón del crack argentino abriéndose paso en el área fue el 0-2 con la colaboración de Olaza , pero el Barça quiso más. Este equipo nada tiene que ver con el conjunto anodino que se hubiera echado atrás para especular. Koeman no quiere conceder ocasiones, todos juegan concentrados y Ansu es el despertador. El joven no tardó ni diez minutos en marcar en posición de ‘9’ tras un delicioso control orientado y al rato mostró sus facultades de velocista ante Aidoo . Sergi Roberto cerró un fría noche que reconforta al barcelonismo. En dos partidos, este Barça renacido ha hecho un cambio radical. Hay plan, hay trabajo, Messi aprieta los dientes y hay ganas de recuperar el tiempo perdido. El asequible grupo de Champions permitirá al equipo trabajar y redondear la idea de Ronald para cuando venga lo bueno.

Cargando siguiente contenido...