Descubre 20 pueblos bonitos en Cataluña para una escapada inolvidable

OCIO

Desde lugares medievales a rincones frente al mar, la comunidad autónoma catalana ofrece una variedad de paisajes únicos para visitar

General view of Calella ahead of IRONMAN Barcelona
Vista general de CalellaGetty Images./Eric Alonso.
  • Claudia Salinas

    Redacción

Cataluña está llena de rincones mágicos, algunos tan secretos que parecen de película. Desde ciudades que te transportan a la Edad Media con sus calles empedradas, hasta encantadores pueblos costeros, cada destino tiene un encanto único. En estos 20 pueblos más bonitos de Cataluña encontrarás una combinación irresistible de tradición, paisaje y cultura:

Besalú

(Girona)

Situado a 1:30h de Barcelona en coche, Besalú es un lugar que te traslada a la Edad Media. Se trata de uno de los pueblos medievales mejor conservados de Cataluña, famoso por su puente románico del siglo XII, que da acceso a un casco histórico lleno de callejuelas empedradas. Los amantes de 'Juego de Tronos' quizás reconozcan algunas calles, ya que hubo varias escenas que se grabaron ahí .

Cadaqués

(Girona)

Ubicado en la Costa Brava, es un pueblo blanco de calles estrechas con vistas al Mediterráneo. Sus calas, su oferta gastronómica y su vínculo con Salvador Dalí, quien cogió gran inspiración desde ahí,  lo convierten en un destino único. El entorno natural y su luz han atraído durante décadas a artistas y viajeros.

Miravet

(Tarragona)

Es un pueblo que tranquilamente te lo puedes recorrer en una mañana. Situado a orillas del Ebro, destaca por su castillo templario que domina el paisaje. Es imprescindible cruzar el río en el tradicional Paso de Barca y pasear por el Cap de la Vila.

Solsona

(Lleida)

Aunque es conocida por su tradición con el carnaval y la Fira de Sant Isidre, se trata de una localidad con un importante patrimonio histórico, con catedral y calles llenas de encanto. Su casco antiguo conserva su esencia medieval.

Castellfollit de la Roca

(Girona)

Uno de los pueblos más singulares por su ubicación sobre un risco basáltico de 50 metros de altura. Sus casas de piedra volcánica, alineadas sobre el acantilado, crean una imagen espectacular. Si tienes tiempo, además de visitar el casco antiguo es imprescindible la ruta al santuario de Mare de Déu del Cós, una iglesia incluida en el Patrimonio Arquitectónico de Cataluña.

Siruana

(Tarragona)

Este pequeño pueblo sobre un acantilado ofrece algunas de las mejores vistas de Cataluña, con panorámicas a la Sierra de Montsant, la Gritella y las montañas de Prades. Sus calles empedradas y restos de fortaleza sarracena reflejan su pasado histórico. Es además un destino muy popular para escaladores y senderistas.

Taüll

(Lleida)

En pleno Pirineo, destaca por sus casas de piedra y su entorno de montaña. Alberga dos iglesias, Sant Climent y Santa Maria, declaradas Patrimonio de la Humanidad en el año 2000 y la Agencia Catalana de Turismo le otorgó el reconocimiento ‘Poble amb Encant’, junto con 11 localidades catalanas más.

Rupit

(Barcelona)

Este pintoresco pueblo es conocido por su puente colgante y su entorno natural de bosques y montañas. Desde aquí parte la ruta al salto de Sallent, una impresionante cascada de más de 100 metros de altura. Su encanto es general, así lo demuestra la Organización Mundial del Turismo, que lo ha elegido como el pueblo más bonito de España.

Pals

(Girona)

Situado en la comarca del Baix Empordà, destaca por su núcleo antiguo perfectamente conservado formado por un laberinto de calles estrechas y empedradas. La Torre de las Horas y la Iglesia de Sant Pere, son dos monumentos que tienes que acercarte a ver.

Tossa de Mar

(Girona)

Es famoso por su recinto amurallado junto al mar, la Vila Vella, uno de los pocos ejemplos de ciudad medieval fortificada en la costa, además de por sus espectaculares playas y calas. A eso, le sumas la calidad gastronómica y se convierten en un destino muy completo, sobre todo en verano.

Guimerà

(Lleida)

Se trata de un pueblo medieval con calles estrechas y empinadas que conservan un gran encanto histórico. Pasear por su casco antiguo, visitar la iglesia de Santa María o subir a la Torre del Castillo para disfrutar de las vistas de la ciudad desde arriba son algunas cosas que no te puedes perder. También puedes ver el pueblo desde el paseo del río Corb.

Calella de Palafrugell

(Girona)

Posiblemente sea el destino favorito de los jóvenes catalanes en verano. El icónico pueblo de pescadores todavía conserva su esencia marinera con casas blancas con contraventanas de tonalidades verdes y azules y barcas en la orilla. Sus pequeñas calas y paseos junto al mar hacen que sea uno de los rincones más atractivos de la Costa Brava.

Camprodón

(Girona)

Situado en el Pirineo, es conocido por su icónico puente románico, conocido como 'Pont Nou', sobre el río Ter. Aunque su entorno natural lo convierte en un destino ideal para los amantes de la montaña y el esquí, también destaca por su arquitectura tradicional y su gastronomía, donde predominan la carne y embutidos.

Cardona

(Barcelona)

Conocida por la histórica montaña de sal, esta población llena de tradición, conserva su encanto medieval. Su castillo, de estilos románico y gótico, la plaza de la Feria, el Portal de San Miguel, o la Torre del Barón, monumento protegido como Bien Cultural de Interés Nacional, son lugares imprescindibles.

Begur

(Girona)

Famoso por sus calas de aguas cristalinas y su castillo en lo alto del municipio, se ha consolidado como uno de los pueblos de referencia en Cataluña. Cosas que no te puedes perder: subir al castillo para ver las vistas panorámicas de la Costa Brava, perderse por sus callejones y rincones, ir a restaurantes de alto nivel o disfrutar a pie del Camino de Ronda, uno de los senderos más atractivos por los visitantes.

Sitges

(Barcelona)

Sitges es famoso por ser un destino, cercano a Barcelona, que combina playas con un ambiente cultural. Su casco antiguo, con calles blancas y edificios junto al mar, es uno de sus grandes atractivos. También es famoso por sus festivales, como el Carnaval o el Festival Internacional de Cine Fantástico, y su vida nocturna.

Tivissa

(Tarragona)

Este pueblo, ubicado entre montañas, destaca por su casco antiguo con calles estrechas y casas tradicionales. El municipio se encuentra sobre una colina al pie de la sierra de Tivissa, a más de 300 metros sobre el nivel del mar y ofrece tranquilidad y buenas vistas del valle del Ebro. Ideal para una escapada rural.

Girona

(Girona)

Sin lugar a dudas, es una de las ciudades más bonitas de Cataluña, con un casco antiguo lleno de historia. Destacan su catedral, el barrio judío y las casas de colores sobre el río Onyar. Con más de 2000 años de antigüedad, Girona combina cultura, gastronomía e historia.

Cambrils

(Tarragona)

Cambrils es un destino costero conocido por su puerto pesquero y su tradición gastronómica marinera. Sus playas, el paseo marítimo o el Parc Samà, un parque histórico, botánico y zoológico de la Costa Dorada, lo convierten en un lugar ideal para el turismo familiar.

Banyoles

(Girona)

Considerada desde hace siglos como 'la ciudad del agua', Banyoles es famosa por su lago, el más grande de Cataluña. Su entorno natural, el casco antiguo y la gastronomía, que mezcla productos de mar y montaña, hacen de este lugar una visita especial.

Santa Pau

(Girona)

Ubicado en la zona volcánica de la Garrotxa, combina patrimonio medieval y naturaleza. El hecho de que no se pueda circular con coche en el núcleo urbano, permite recorrer a pie sus magníficas calles empedradas. Su Plaza Mayor o Firal dels Bous es uno de los rincones más característicos. Para los amantes del senderismo es un punto de partida para explorar volcanes y rutas.

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