Desde hace unas semanas, Jorge Lorenzo es el 'coach' de Maverick Viñales. El piloto de KTM y el cinco veces campeón del mundo han unido fuerzas para catapultar al de Roses en la categoría reina del Mundial de Motociclismo, y en las largas jornadas de entrenamiento que comparten en redes sociales también se ha unido Chicho Lorenzo.
En declaraciones para 'Motorsport', el balear apunta que "hay quien dice que no llegaremos juntos ni a Buriram -escenario del primer Gran Premio de la temporada MotoGP 2026-, pero a mí lo que diga la gente siempre me ha dado igual".
"Empezamos a hablar cuando todavía estaba en Aprilia, y este año nos reunimos en Indonesia. Allí, Maverick me dijo que se iba a volcar conmigo, que se convertiría en un soldado. Mi intuición me decía que era un tipo que se tomaba las cosas en serio. Y, lo cierto, es que me he encontrado a un chico muy tranquilo, muy maduro y en un estado muy zen", agrega Lorenzo.
Jorge defiende que "en el tenis, desde los años 70, todos los jugadores han tenido extenistas como preparadores. En el fútbol, el entrenador es importantísimo. En el motociclismo, hasta ahora, la gente simplemente iba a entrenar y a dar vueltas. Estaban a años luz de atletas, gimnastas y demás. Si lo analizas, mi padre fue el primer entrenador puro (...) ojalá yo hubiera tenido a mi lado a un campeón del mundo como Mick Doohan o Max Biaggi, y a un entrenador de técnica como mi padre, con todo el conocimiento que ha acumulado".
"Yo no solo quiero ganar, quiero dominar. Ahora, mi objetivo es que Maverick sea el primer piloto de KTM este año. Será difícil, porque Pedro Acosta es muy bueno y lleva muchos años trabajando muy fuerte. Pero, a nivel de velocidad y talento, Viñales es mejor; tiene más que él", sentencia el tres veces campeón del mundo de MotoGP.



