1.043 días, varias caídas, el divorcio con Honda y cincuenta Grandes Premios después, Marc Márquez saboreó, de nuevo, lo que es subirse a lo más alto del podio en MotoGP. Su triunfo en el GP de Aragón no fue un triunfo cualquiera, pues fue la victoria número 60 de su carrera en la categoría reina del motociclismo.
Este pasado fin de semana en MotorLand, el ocho veces campeón del mundo de MotoGP lo empezó a buen ritmo y lo terminó de manera inmejorable, prácticamente como en los viejos tiempos. El de Cervera sacó casi cinco segundos de ventaja respecto a su perseguidor, Jorge Martín, y se alzó con una ansiada victoria que desató todo tipo de emociones. Porque el calvario sufrido durante todo este tiempo seguía enquistado. "El valor de esta victoria es diferente y pesa, porque he renunciado a mucho", reconocía Márquez tras la victoria.
Y es que la última vez que Marc Márquez se subió en lo más alto del podio, fue en 2021, con Repsol Honda y en el circuito de Sachsenring, en Alemania, donde cortaba una racha de 581 sin ganar. Sin embargo, después de ese triunfo, le costaría casi tres años conseguir la cifra redonda de los sesenta triunfos en MotoGP/500cc, una cantidad que sólo a la altura de los más grandes y que, hasta este domingo, tan sólo habían alcanzado Valentino Rossi, con 89 triunfos, y Giacomo Agostini, con 68.
Después del triunfo, el primero con la Ducati del equipo Gresini Racing, Márquez echó la vista atrás y recordó los triunfos más importantes de su carrera desde su debut como piloto en la máxima categoría. El de Cervera valoró que, pese a la gran cantidad de victorias, hay tres que destacan por encima de todo, entre ellas la de este fin de semana en Aragón. "Hay muchas donde escoger, pero la de Austin 2013, Alemania 2021 y esta de 2024 están arriba del todo, por importancia, valor y, sobre todo, por la sensación que te deja el cuerpo", aseguró.
Marc Márquez durante el triunfo en Aragón.
Su camino a la 60, un vía crucis
La victoria número sesenta de la carrera de Marc Márquez no podría explicarse sin antes hacer referencia a las múltiples lesiones sufridas e intervenciones quirúrgicas que pusieron en duda su continuidad en MotoGP. No obstante, su fichaje por Gresini Racing y su constante mejora de sensaciones han hecho que el de Cervera recuperara la sonrisa y, además, su capacidad competitiva, algo que había perdido antes de cerrar su etapa con Repsol Honda.
"Ha habido baches y momentos de todo, he reconocido que ha habido momentos de plantearme parar o darle una vuelta a la situación, pero ya digo que cuando un deportista está en momentos tan bajos, lesión tras lesión, pues ahí necesita ayuda", reconocía el emocionado el ilerdense, que reconoció haber tenido que hacer frente a la difícil decisión de separarse de su equipo de toda la vida. "Esta victoria tiene valor diferente y pesa, porque he renunciado mucho. He renunciado a mi equipo, he renunciado al equipo de mi vida, a mis amigos aquí dentro y lo he luchado", confesó.
Un Marc "ambicioso" que quiere más
El triunfo en Aragón puede ser el inicio de un Márquez 'renacido' y con la confianza por las nubes. Tras la carrera, el '93' se mostró ilusionado y "ambicioso" por confirmar la buena dinámica con Gresini en las próximas pruebas.
"Ahora toca intentar poco a poco ir confirmando estas sensaciones. Evidentemente esto no quiere decir que ahora vaya a ganar todas las carreras, que vaya a arrasar pero sí que te da mucha confianza. El objetivo es sumar podios. Soy ambicioso, ¿por qué no alguna otra victoria?", declaró exultante.
Después del gran éxito cosechado en MotorLand, el de Cervera quiere más y el GP de San Marino será la siguiente gran cita del campeonato de MotoGP, que lidera Jorge Martín con 299 puntos, seguido de 'Pecco' Bagnaia con 276. Márquez, tercero en la general con 229 puntos, buscará en Misano dar un aviso a navegantes y confirmar que lo de Aragón no fue cosa de un día. Y es que a falta de ocho fechas para culminar el Mundial, el piloto ilerdense ha cambiado de cara con un ansiado sexagésimo triunfo de mucho valor.




