Cuando abandonar es, también, cuidar la salud
INEFC
El abandono en una carrera de montaña no es una señal de debilidad, sino a menudo una forma de protegerse

- Sílvia Puigarnau
Directora de INEFC Pirineus
El abandono en una carrera de montaña no es una señal de debilidad, sino a menudo una forma de protegerse. Esta investigación ha mostrado cómo factores como el frío, la lluvia, el malestar físico o, simplemente, un mal día pueden desencadenar la decisión de detenerse a tiempo.
La salud es la variable transversal en todo este proceso. Desde las sensaciones previas hasta la gestión de la fatiga, pasando por la toma de decisiones estratégicas durante el recorrido, todo apunta a que preservar la integridad física y emocional debe estar por encima de cualquier marca personal.
Este cambio de paradigma ya se refleja también en las prioridades de muchos organizadores, que apuestan por protocolos de seguridad y bienestar del corredor, y en una comunidad que empieza a normalizar que el abandono no es un fracaso, sino una elección legítima en un contexto muy exigente.
En última instancia, más allá del dorsal, está la persona. Y cuidar de ella es también una forma de llegar más lejos.

