El arte de los relevos

INEFC

La selección española femenina de atletismo ha alcanzado la excelencia en esta disciplina

La selección española femenina de atletismo ha alcanzado la excelencia en esta disciplina
Las siete atletas medallistas en los mundiales de Guangzhou 2025 celebran sus grandes éxitosRFEA/Sportmedia
  • Dr. José Luis López

    Profesor de atletismo y director del INEFC de Barcelona

Los recientes éxitos del atletismo femenino español en los World Athletics Relays Guangzhou 2025, en los relevos de 4 x 100 m (medalla de plata) y 4 x 400 m (medalla de oro), han dado una gran notoriedad a esta modalidad colectiva en un deporte teóricamente individual como es el atletismo.

Nos podemos preguntar cómo nuestras chicas de 4 x 100 m han alcanzado esa medalla con un gran récord de 42,18 s, y ya en 2022 fueron quintas en el Mundial de Oregón, si nunca una atleta española se ha metido en una final mundialista u olímpica de 100 m.

Pero es que una carrera de relevos 4 x 100 m es algo muy diferente. Está demostrado que con cuatro atletas de nivel medio se pueden conseguir resultados de gran nivel. La clave es la velocidad del testigo, y suelen decidir los tres momentos de cambio de testigo de un atleta a otro en unas zonas de 30 m. Las velocistas españolas son cada vez más rápidas, y compiten a muy buen nivel en pruebas individuales (Paula Sevilla, Jael Bestué, Maribel Pérez…), pero el secreto del éxito es el excelente trabajo que desde hace unos años se realiza para perfeccionar, como equipo, el cambio de testigo. En eso, España, entrenada por Ricardo Diéguez, es referencia mundial.

Aunque pueda parecer sencillo pasar un testigo de mano a mano, la realidad es totalmente diferente. Se trata de una habilidad técnica muy complicada y requiere de una gran sincronización entre las atletas.

La posición de espera de la receptora puede ser con dos apoyos (los dos pies) o tres apoyos (dos pies y una mano en el suelo). Las chicas españolas esperan de pie, con dos apoyos, pero en la última entrega, Maribel Pérez prefiere esperar con tres apoyos, y ha convencido al seleccionador de que así sale más rápida.

Cuanto más bueno es un equipo, mayor es la distancia de acoplamiento, es decir, pone la marca de referencia más alejada y arriesga más. Hace 4 años, las chicas españolas dejaban alrededor de 7,50-7,60 m (entre 27 y 28 pies), y en Guangzhou pasaron a 8,10-8,20 m. En pies, entre Esperança Cladera y Jael Bestué dejaron 32 pies, con Paula Sevilla, 33 pies, y con Maribel Pérez, 33,5. Pero a veces, por el viento o la lluvia, hay que modificar esas referencias.

Normalmente, la entrega se realiza dos apoyos después del “ya”, para no interferir en la buena aceleración del receptor. Ese “ya” ha de gritarse cuando el brazo receptor se desplace hacia delante, para no romper el ciclo de brazos.

Hay 3 de formas de cambio: por abajo (muy típica de Francia y Japón), por arriba (que dominaba Estados Unidos en los años 80) y el cambio frontal alto (push technique), que es actualmente la más utilizada, y la que practica España.

Lo ideal es hacer el cambio hacia el final de la zona, para que la receptora, que partía de velocidad cero en la posición de espera, acelere lo máximo posible. Así, en el cambio, el testigo perderá menos velocidad. Las chicas españolas antes cambiaban sobre el metro 23 de la zona. Ahora alargan hacia el 25 o 26. Cambiar en el metro 29 sería arriesgadísimo y podría comportar salirse de zona.

Aunque en un equipo compiten cuatro atletas, en el calentamiento interactúan seis. Como los cambios de las chicas españolas son muy buenos y de gran seguridad, el equipo se suele decidir con dos tests de 120 m (uno en recta y otro en curva), una semana antes de la competición. En curva la mejor suele ser Paula Sevilla, que en recta puede bajar a la cuarta posición. Es decir, cada atleta tiene su punto fuerte. La primera atleta ha de tener una muy buena puesta en acción y saber correr en curva. Es quien corre menos metros. La segunda y la tercera han de ser buenas en 200 m y tienen la doble responsabilidad de recibir y entregar. Son quienes más metros recorren. Además, la tercera ha de correr muy bien en curva, como Paula Sevilla. Y la cuarta, además de ser muy buena en 100 m lanzados, ha de ser tranquila, experimentada y muy competitiva, porque ve todo lo que está pasando en los cambios anteriores y cómo va la carrera (posible situación de ansiedad), además de la presión extra que supone, en muchos casos, tener que remontar. 

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...