Los secretos del corazón en la natación artística
INEFC
Adaptaciones extremas bajo el agua

- Dr. Xavier Iglesias
Profesor de INEFC Barcelona
Las rutinas de natación artística representan un desafío fisiológico único que lleva el cuerpo humano al límite. Durante las rutinas, las deportistas combinan períodos de apnea extrema con una alta intensidad física, lo que genera una respuesta cardiovascular excepcional: picos de hasta 190 lat/min alternados con episodios de bradicardia que reducen la frecuencia cardíaca a 60, o incluso por debajo de 50 lat/min, para volver a los registros máximos al volver a respirar (Figura 1).
Estas variaciones, propias de una "montaña rusa" cardíaca, se producen porque las apneas intermitentes ocupan entre el 60 % y el 75 % del tiempo de ejecución: en un solo técnico de dos minutos, las nadadoras pueden pasar entre 80 y 90 segundos sin respirar, durante una intensa actividad física.
Este fenómeno se explica por la regulación de la frecuencia cardíaca por parte del sistema nervioso autónomo, que alterna entre activación simpática y parasimpática. Durante las apneas prolongadas, se genera una bradicardia para contrarrestar la taquicardia inducida por el esfuerzo físico, lo que redistribuye el flujo sanguíneo hacia órganos vitales, como el cerebro y el corazón, a fin de optimizar el poco oxígeno restante.
Sin embargo, estas apneas prolongadas intermitentemente también conllevan riesgos significativos, como el "blackout" o síncope por apnea, en el que las nadadoras pueden llegar a desmayarse en el agua. Este fenómeno subraya la necesidad de profundizar en la investigación de estas adaptaciones y desarrollar estrategias para mitigar riesgos.
Algunas de estas contribuciones son el resultado de más de una década de investigación liderada por el INEFC Barcelona y que continúa actualmente con SynchroProject II, del cual soy investigador principal, una iniciativa del programa REDES del Consejo Superior de Deportes (CSD), orientada al intercambio de conocimiento y la exploración de nuevas líneas de investigación, en una jornada realizada en el CAR de Sant Cugat que reunió a expertos de ocho universidades, los equipos médicos del CAR y las responsables de natación artística de la Real Federación Española de Natación.

