El golf español, lejos de ser protagonista en el Masters de Augusta 2026
GOLF
Jon Rahm y Sergio García, descartados desde pronto en la pelea por los puestos punteros, a pesar del buen inicio del castellonense, no tuvieron peso en la lucha por el torneo; José María Olazábal sumó una participación más


- Marta Pérez
Periodista
El Masters de Augusta 2026 ya es historia, pero esta no será especialmente recordada por el golf español. La reciente edición del torneo ha contado con los campeones españoles José María Olazábal, Sergio García y Jon Rahm, pero las sensaciones no han sido positivas a lo largo de la semana.
Tenían objetivos ambiciosos los dos últimos, especialmente un Rahm que volvía a ejercer de líder y que llegaba tras un título en el LIV (el de Hong Kong) en las últimas semanas. Sin embargo, el de Barrika terminó trigésimo octavo empatado en un torneo en el que las opciones se esfumaron para él de salida.
Un +6 en la primera vuelta tras un día para el olvido con cuatro bogeys, un doble bogey y ningún birdie echó por tierra a las primeras de cambio cualquier opción de Rahm de optar a un segundo cetro. Desde entonces tocaba mejorar y Rahm logró terminar bajo par la segunda y una buena cuarta jornada, pero nunca sin dar el salto hacia unos puestos delanteros siempre muy lejanos.
La decepción de Rahm tras terminar el torneo era evidente. "En general ha sido un torneo, malo, bastante malo. Son tres años seguidos en los que llego al domingo y no tengo opciones de hacer nada", lamentaba Jon tras su cuarta vuelta. "Esto no es para lo que se entrena. Me gustaría tener opciones de ganar o, por lo menos, de salir cerca y poder luchar", expresaba.
Desde que Rahm ganó en 2023, ha estado fuera del top-10 en las tres ediciones jugadas del torneo. Se acercó a él el pasado año, cuando fue decimocuarto. Eso sí, llegando desde atrás, sin opciones de pelear por el trofeo. Desde su fichaje en 2024 por el LIV, acumula tres top-10 en ocho 'majors', con siete cortes superados y dos séptimas plazas compartidas en el British 2024 y en el US Open 2025 como techo.
Sergio García, sin buenas sensaciones
Quien mejoró resultado con respecto a los últimos tiempos, pero ni mucho menos sensaciones, fue Sergio García. El campeón de 2017 llevaba tres cortes consecutivos fallados en Augusta y tan solo había superado uno (vigesimotercero en 2022) de las siete ediciones que había jugado hasta este año tras su victoria (se perdió la de 2020). Sin embargo, su quincuagésimo segundo puesto estuvo lejos de dejarle satisfecho.
"No sé si ha acabado el martirio, porque la semana que viene juego otra vez", ha comentado Sergio. "Las sensaciones han sido aún peores que días previos. La vuelta empezó mal y después, pues poca cosa", decía el castellonense el domingo tras el cierre.
Sergio García fue de más a menos en el Masters, porque el inicio no fue malo. Al menos, en cuanto al resultado. Su 72 clavaba el par del campo tras darle incluso la opción de bajarlo. A pesar de ello, ya avisaba de que había vivido una ronda de altibajos, con grandes golpes y con otros malos.
La irregularidad pasó factura en las jornadas siguientes. Un 75, un 74 y un 75 cortaron de raíz toda opción de ganar puestos y de estar en la pelea, con muchos bogeys que cortaban cualquier opción de progresar. Algunos gestos de desesperación el domingo eran buena muestra de cómo se había encontrado: desde esa mágica victoria en 2017 suma trece cortes superados y dieciséis fallados en los 'majors' y un duodécimo puesto en el US Open de 2024 como mejor resultado.
Olazábal, un 'major' más en el zurrón
Con un objetivo muy distinto al de sus compañeros llegaba a una edición más del Masters José María Olazábal. Era la trigésimo séptima para él, récord español con mucha diferencia sobre las veintiocho jugadas por Seve Ballesteros. El doble campeón en 1994 y 1999 se dio así la oportunidad de disfrutar de una nueva presencia en el Augusta National.
Olazábal firmó una notable puesta en escena el jueves, en el que incluso aprovechó el hecho de salir en uno de los primeros partidos de la jornada para dejar la foto de su nombre en lo más alto de la tabla, con pocos rivales en liza. Firmó unos grandes trece primeros hoyos, que cerró con un -2.
Sin embargo, siempre se mantuvo realista. "En ningún me momento he soñado con pasar el corte. A mí me gustaría, en los años que me queden, intentar disfrutar como lo hice el jueves", explicaba. Su camino se torció con un +4 entre el catorce y el dieciséis del cierre de su vuelta inicial y ya no cambió su tendencia de cara al segundo día. Olazábal se lleva una nueva presencia en el Masters en su mochila.


