"Pies para correr, cabeza para pensar y, sobre todo, corazón para sentir. El que pueda, que se suba al tren, pero no se puede esperar a nadie. ¿Que son 29 genial? Genial. ¿Que son 15? Serán 15"
REAL ZARAGOZA
David Navarro cree que el Real Zaragoza todavía se puede salvar del descenso
"Lo de Hugo Pinilla es de nota, demostró un valor y coraje tremendo. Despedir a una madre está por encima de todo"


- José Luis Artús
Periodista
David Navarro, de 51 años, toma las riendas del Real Zaragoza para intentar lograr lo que parece imposible, salvar del descenso a un conjunto aragonés colista de Segunda División y a ocho de distancia del primer puesto que le haría evitar el descenso.
Pese los nubarrones que se ciernen sobre el equipo, el entrenador aragonés fue claro en su comparecencia previa al partido de este viernes en Cádiz. David Navarro cree que el equipo aún está a tiempo de lograr la permanencia.
Y para ello insiste en que es fundamental aplicar una de las máximas en las que siempre ha creído. "Es algo que siempre he dicho en los vestuarios en los que he estado: pies para correr, cabeza para pensar y, sobre todo, corazón para sentir. Es momento de jugar con el corazón. No sé cuántos entrenamientos llevarán. ¿Qué no habrán trabajado antes con otros técnicos? Debemos impregnar de emoción. No es un milagro. Es una situación difícil. Estamos a 7 victorias. Vamos a por la primera. La Romareda siempre ha idolatrado a quien tiene gran calidad y se ha dejado la vida en el campo. Quien no tenga altísima calidad, ya sabe qué hacer para que La Romareda le idolatre. Hay que poner el corazón".
Y añadió que "el equipo debe marcar una velocidad. El que pueda, que se suba al tren, pero no se puede esperar a nadie. Pongo la mano en el fuego por cualquier futbolista. Son personas. Hay que ver quién está sano. ¿Que son 29 genial? Genial. ¿Que son 15? Serán 15. El que pueda, que se suba".
Como ejemplo, explicó que "cogí un equipo en Tercera que en la jornada 16 llevaba 2 empates y 14 derrotas, y nos sobró una jornada para salvarnos. Entré totalmente limpio, como ahora. El primer día perdimos 5-6 contra el líder. El siguiente ganamos, pero vi vértigo. Tuve que limpiar mi cabeza y empatizarme con los jugadores. Lo primero es creérselo. Estamos a 7 victorias de la salvación. Si nos lo creemos y vamos a por todas, tendremos más opciones"

