Este próximo domingo Alexis Sánchez vivirá un día especial en su regreso a la liga española. El delantero chileno, próximo a cumplir los 37 años (en noviembre) está viviendo una segunda juventud en el Sevilla, donde ha encontrado con Matías Almeyda el calor que no tuvo en el Udinese, donde apenas jugó la temporada pasada.
Su pasado en el FC Barcelona es una motivación para la leyenda del fútbol chileno e internacional, pues no en vano ha jugado en los mejores clubes europeos. Aparte de su paso por el Barcelona, ha estado en los vestuarios de grandes como Arsenal, Manchester United e Inter. Casi nada. Para el Sevilla es un lujo tenerlo y ha demostrado que no ha venido de paseo. Ha jugado cuatro partidos, sólo uno de titular, y ha dado 4 puntos a los de Almeyda, con una asistencia a Peque ante el Elche y un gol frente al Alavés, aparte de realizar la apertura a Carmona en el tanto que decidió el último encuentro de los nervionenses en Vallecas.
El domingo será una de las bazas en el ataque de los sevillistas, que aún no han ganado en casa, pero que a domicilio son el segundo mejor equipo tras el propio Barça. El club azulgrana, y su presidente Joan Laporta, tuvo un bonito gesto hace unas semanas cuando le envió una carta felicitándolo por su fichaje por el Sevilla y deseándole toda suerte de éxito… lógicamente, a partir de la semana siguiente.
En el Barça ganó cinco títulos (Liga, Copa, Supercopa de Europa y de España y Mundial de Clubes) entre 2011 y 2014; jugó 141 partidos, hizo 46 goles y casi el mismo número de asistencias, 38. Almeyda ha destacado su compromiso, su alegría en el vestuario y también su físico pese a su veteranía. “Fue uno de los que más ha corrido a alta intensidad”, dijo el argentino tras el partido ante el Alavés que el Sevilla ganó con un gol suyo.
Alexis lleva al Barcelona en su corazón, pues le dio la oportunidad de ganar títulos y fue un club que proyectó su carrera internacionalmente. Sin duda, el domingo vivirá un reencuentro muy especial.


