Quique Sánchez Flores, entrenador del Sevilla, se ha encontrado con un importante contratiempo al sufrir Óliver Torres una caída en el entrenamiento que lo convierte en duda para el derbi. El extremeño ha sufrido una contusión en el hombro y su evolución hasta el domingo determinará si puede estar disponible para el encuentro ante el Betis en el Benito Villamarín.
Este contratiempo agrava la situación que el entrenador tiene en el centro del campo, donde las bajas se le han acumulado al Sevilla. Aparte de Pedrosa, Sow y Gudelj han tenido que pasar por el quirófano en las últimas dos semanas y están descartados, por lo que a Quique se le presenta un problema en una zona del campo en la que Óliver Torres era un fijo y un jugador importante a la hora de dar salida al balón a a vez que realizaba un trabajo defensivo que compensaba un sistema de juego en el que Quique apuesta por dos delanteros fijos, Isaac y En-Nesyri.
El madrileño cuenta sólo con un hombre insustituible en esta parcela, el francés Soumaré y puede verse obligado a tener que repetir con el camerunés Agoumé, que no convenció en el último partido ante el Mallorca y fue sustituido en el descanso por Suso, un cambio que al final mejoró al equipo y fue la clave para lograr la victoria.
La otra opción con la que cuenta Quique es Joan Jordán, aunque el catalán lleva tiempo sin aparecer por las alineaciones y estaría claramente falto de ritmo y fuera de la dinámica competitiva.


