Diego Alonso, entrenador del Sevilla, sabe lo que se juega este miércoles ante el PSV Eindhoven en un duelo clave de Champions, que el uruguayo ha calificado como “una final” y que puede significar un examen final para su continuidad en el cargo. El equipo andaluz no ha ganado desde su llegada y, tras la última derrota en San Sebastián, siente la presión exterior, aunque asegura que el grupo está trabajando bien y que la recompensa va a llegar.
No obstante, cree que el duelo ante los neerlandeses es una final para todo el club, no sólo para él. “Soy parte del Sevilla y el partido es una final para todos, para los jugadores, para el entrenador, para el staff, para la afición… es una final para el club”, ha dicho, aclarando que no está preocupado por una posible destitución. También fue preguntado por si siente el apoyo del club. “Las críticas las absorbo con naturalidad, es pan de cada día para nosotros los entrenadores. Tenemos que aguantar, ajo y agua... Yo siento la confianza de los futbolistas, que están implicados y que saben que la recompensa está más adelante. Hay que seguir empujando porque no sabemos si la recompensa está a cien metros o a un metro. Si dejamos de empujar, dejamos de creer, dejamos de luchar... seguramente no lo sabremos. Los golpes que estamos recibiendo, el nubarrón que tenemos encima, no se van a acabar. Si ganamos empezará a aparecer lo que buscamos, que es una racha positiva”, espetó.
Diego Alonso quiso matizar, ante las preguntas, algo que dijo tras el partido de Anoeta que sentó mal a la afición, como que había sido uno de los mejores partidos desde su llegada. “Uno de los mejores, fue lo que dije. Pero el mensaje también es para mis jugadores. Durante la semana estuvimos trabajando cosas para que fuéramos más sólidos en defensa y si recuerdas sólo nos llegaron tres veces en la primera parte, dos fueron goles. Cuando declaro, también hablo para ellos, para reforzarlos. Me gustó la postura, la implicación, el compromiso… a veces son cosas que ve el entrenador y no ve el aficionado. Sin dejar de reconocer que tenemos que dar mucho más”, insistió.
El uruguayo sabe que hoy no hay paciencia en el fútbol y que su equipo sigue sin ganar. “No haber ganado en Liga y Champions no es lo que uno espera ni es lo normal. También llegamos aquí porque los resultados no llegaban. Han llegado entreadores que no han sido capaces de mejorar. Estamos aquí para eso, yo no escucho lo que hay afuera, trato de mejorar a mis jugadores y darle confianza para que den rendimiento”.
“Dolidos y golpeados”
También se refirió al estado de ánimo del equipo. “Estamos dolidos y golpeados por los resultados. Nos duele mucho, pero para salir de esta situación lo qiue queda es trabajar. Estamos en un momento malo, pero estamos hablando de pasar a octavos de final de Champions. Hay que seguir peleando porque la recompensa puede estar a cien metros o puede estar a uno”, insistió.
El ex seleccionador charrúa asegura que la presión no le llega por la necesidad y los comentarios de fuera. “La mayor presión se la pone uno mismo, en cualquier trabajo. La presión es mañana, el domingo en Liga, el miercoles en la Copa… y así. Los resutados son decisivos para los entrenadores. Haber hecho una carrera me pemite estar aquí y sabemos que si no ganamos...”.
Sobre el rival, Alonso cree que los suyos tendrán que sufrir para ganar: “Va a ser un partdo parejo. El PSV es muy buen equipo, ha tenido muy buenos resultados, es un equipo fuerte, con buenos extremos, con gente que va bien por arriba... Tenemos que estar en los detalles, a alto nivel, jugar perfecto… porque además lo necesitamos”.
Y por último, se refirió a la afición. “El ambiente, nuestra afición, es imporante. Siemre nos han arropado y nosotros lo que vamos a hacer es devolverle esa confianza con un triunfo”.


