El Bolonia no deja de sorprender y hoy se situó en posiciones de Champions League tras vencer por 2-0 y superar en la tabla a la Roma, que cae del cuarto al séptimo lugar. Thiago Motta le pudo a José Mourinho, que le tuvo como entrenador en el Inter y a quien podría suceder, según los rumores, la próxima temporada en el banquillo 'giallorosso'.
Apenas dos derrotas en 16 jornadas reflejan la extraordinaria temporada del Bolonia, que se mostró más certero en ataque en un partido muy cerrado y marcado por las fricciones entre dos equipos que se emplearon con contundencia.
La Roma añora a Dybala y Lukaku
La Roma, mermado por las bajas, acusó especialmente la ausencia del sancionado Paulo Dyaba y del sancionado Romelu Lukaku, expulsado el pasado domingo ante la Fiorentina.
Fue un encuentro con contadas ocasiones y la primera clara no llegó hasta la media hora, cuando Andrea Belotti remató un centro de Rasmus Kristensen con un cabezazo picado que sacó junto al poste el meta Federico Ravaglia, hoy titular en lugar de Lukasz Skorupski, con una mano providencial.
El Bolonia se avanza en una gran acción coral
El Bolonia plantaba cara a la Roma pero poco ofrecía en ataque hasta que se avanzó en el marcador en una extraordinaria colectiva en que fue superando líneas de presión desde su campo. Remo Freuler puso un gran pase en profundidad a Dan Ndoye, quien centró atrás para que Nikola Moro, viniendo desde atrás, lo cruzara a la red (37'). Hacia tres partidos que el Bolonia no le marcaba un gol a la Roma.
Aparece el talento de Zirkzee
El gol hizo aflorar las prometedoras cualidades de Joshua Zirkzee, el joven talento de 22 años y una de las claves de este Bolonia. Al inicio de la segunda parte el delantero neerlandés gestó el 2-0 con su visión de juego al abrir con espacio a la derecha hacia Lewis Ferguson, quien puso un centro tenso que tocó mal de tacón Ndoye y Kristensen, al rebotarle el balón, se marcó autogol (48').
Mou cambia a Renato Sanches ¡18 minutos después!
Mourinho sorprendió con un cambio ya que relevó a Renato Sanches, a quien había dando entrada en el descanso, tras permanecer apenas 18 minutos en el campo por Edoardo Bove. El portugués, que no estaba lesionado, dejó el césped con cara de incredulidad.
A la Roma no se le puede reprochar su entrega porque apretó en ataque pero le faltó la claridad de ideas para crear ocasiones. La mejor la tuvo de nuevo Belotti, quien recibió solo pero Ravaglia le frustró una vez más en su salida (79').
La Roma pone fin a una racha de cinco jornadas invicto, cae al séptimo lugar, al ser superado por Bolonia, Nápoles y Fiorentina, y queda a tres puntos de las posiciones de Champions.
