La Juventus se acostó este viernes líder de la Serie A tras ganar el clásico ante un Nápoles víctima del oficio de los jugadores de la 'vecchia signora', como también de su propia poca claridad de ideas (1-0). Rentabilizó al máximo el equipo de Massimiliano Allegri el gol de Federico Gatti y ahora es primero del campeonato italiano, con un punto más que el Inter, 2º y que este sábado se mide al Udinese. El Nápoles, que venía de ser goleado por el Inter (0-3), es 5º, a 12 de la Juventus.
El Nápoles llevó a cabo una buena puesta de escena en la primera parte. El campeón de Italia empezó el partido con intensidad, con un juego agresivo, llegando desde el inicio ante la portería defendida por Szczesny. Pudo adelantarse el conjunto napolitano gracias a Kvaratskhelia, pero el balón se le fue alto.
Lo cierto es que estuvo a punto de avanzarse la Juventus, en una jugada entre Chiesa y Vlahovic, y, tras un rechace, McKennie envió el balón alto. Era el minuto 19. Chiesa era el gran agitador del juego de ataque juventino ante el conjunto de Mazzarri.
El encuentro fue una pesadilla para Kvaratskhlesia, la estrella georgiana del Nápoles, quien, tras una provocación de Gatti, dio con el balón en la espalda al blanquinegro y vio tarjeta amarilla. Al astro del campeón de Italia no le salieron las cosas y los jugadores de la Juventus supieron desquiciarle.
La mayor actividad del Nápoles en la primera parte no se tradujo en goles y en cambio fue el equipo de Allegri, para el que nada más iniciarse la segunda parte Vlahovic estrelló un disparo en el palo, el que se adelantó gracias a un gol de Gatti de cabeza, tras un centro de Cambiasso en el 51'. Un golpe del que el Nápoles no habría de recuperarse.
Estaba obligado a remontar, pero lo cierto es que paulatinamente el Nápoles, al que le faltó claridad de ideas, no pudo además mantener el ritmo de la primera parte y la Juventus se dedicó a defender y a controlar, lo que tan bien se le suele dar. En el 70' Vlahovic se retiró a causa de unas molestias en la pierna derecha.
Di Lorenzo, a pase de Raspadori, estrelló el balón en el exterior de la red. Se acababa el tiempo y Victor Osimhen y sus jugadores eran víctimas de la frustración ante la zaga de la Juventus, del oficio de la 'vecchia signora'.
Ahora el Nápoles no puede fallar el martes en Champions, ya que aún no está en octavos. Para clasificarse, debe ganar, empatar o no perder por más de un gol en el estadio Maradona contra el Braga.


