Control de calidad no superado
A LA CONTRA

- Txema Oliden
Periodista
Debo reconocer que esperaba el partido de La Cerámica con una gran curiosidad, y en esto estoy de acuerdo con casi todas las reflexiones previas al partido, que lo inscriben, de forma prácticamente unánime, en un contexto de control de calidad, para evaluar el grado de progresión de este equipo que, de la mano de Matarazzo , había sorprendido a propios y a extraños. El Villarreal, convertido desde hace ya bastantes años, en una de las alternativas más sólidas al trío de transatlánticos de la Liga, era, sin duda, una magnífica piedra de toque para los hombres de “Rino”. La meteórica ascensión de los txuri urdiñak, dejando atrás ya las penurias iniciales y espantados todos los fantasmas que planeaban sobre el futuro del equipo, se disponía a ser testada por uno de los rivales más acreditados de la competición. Y lo cierto es que la decepción estuvo a la altura de las expectativas , al punto de que, a los veinte minutos ya se había terminado el partido. El Villarreal de Marcelino, que defiende una filosofía de juego muy similar a la de los realistas, y una vez dado el primer paso en una jugada a balón parado, destrozó a la Real a golpe de letales transiciones.
La esperada reacción no se produjo, y el desenlace fue el que ya había diseñado el conjunto local en la primera media hora. Conclusión: la Real de Matarazzo, la gran revelación de este tramo del campeonato, no había superado la prueba de calidad a la que se sometía. De esta forma, se consumó la tercera derrota del técnico estadounidense, tras las sufridas ante Madrid y Atlético. Esto quiere decir que frente a los grandes de la Liga, el equipo no ha dado la talla, e incluso, me atrevería a incluir en este mismo paquete, el partido frente al Barça, sellado con victoria, sin que se sepa muy bien cómo. En los cuatro casos, la Real fue netamente inferior a sus rivales, es decir, y parafraseando al propio Matarazzo a la conclusión del partido de Villarreal, que, a esta Real , de momento, no le alcanza para superar a este tipo de rivales. Ahora ya sabemos cuál es el techo, se trata de intentar derribarlo en el futuro. Pero, por ahora, no.

Hasta la final, un campo de minas
Para el seguidor de la Real Sociedad es inevitable poner la vista en una fecha del calendario: 18 de abril. Ese día se determinará, en buena medida, el éxito o la ausencia del mismo para esta temporada. Todos los planes del entrenador hasta esa fecha están supeditados, necesariamente, a ese partido en La Cartuja. Pero, ¡cuidado! Si levantamos la mirada para divisar ese seductor escenario, corremos el riesgo de perder de vista el suelo que pisamos, y, por ende, el peligro de tropezar. Quiere esto decir que, antes de que la Real se desplace a Sevilla para la gran cita, deberá comparecer ante su afición, para responder a dos compromisos que, sobre el papel, debería liquidar sin demasiadas complicaciones, pero que, dado el contexto de urgencia en que se inscriben para sus rivales , adquieren unos matices algo perturbadores. Porque los de Matarazzo deberán medirse a Levante y Alavés, dos equipos inmersos en la ingrata pelea de escapar de la quema del descenso, y que afrontan cada jornada como un todo o nada. Esa condición de atribulados, los convierte automáticamente en especialmente peligrosos. Estos no juegan por una medalla, sino por sobrevivir, y el que lucha por seguir vivo se aferra a la vida como a un clavo ardiendo. ¡Mucho cuidado!

El fichaje de Kubo
A los que nos enamora el talento del futbolista japonés de la Real Sociedad, la noticia del regreso a los entrenamientos de Take Kubo, nos ha sonado casi a una nueva incorporación. Y es que hace ya prácticamente dos meses que no sabíamos nada de él. El futbolista más desequilibrante de la plantilla está de vuelta. ¿Cuál es la gran noticia? Que el equipo no lo ha acusado. ¿La otra gran noticia? Kubo está de vuelta.

Un año raro de Remiro
Yo me imagino que por la mente de Alex Remiro deben estar pasando muchas cosas en los últimos tiempos. Esta temporada ha alternado actuaciones extraordinarias con otras no tan brillantes. Se ha discutido su presencia en la selección de De la Fuente, para dejar sitio a Joan García. Y, para rematar la faena, comienza a hablarse de su futuro en clave precisamente blaugrana. No debe ser fácil gestionar todo eso.