Periodista

Buenos síntomas

OPINIÓN

Por mucho que el objetivo europeo sea más que relevante, por mucho que hubiera que romper la racha de dos jornadas sin ganar en Liga y por mucho que Matarazzo y los jugadores insistieran de puertas para fuera en la importancia del partido de Mallorca, es inevitable e innegable que el duelo grande de la semana, del mes y de la temporada es el del miércoles ante el Athletic en Anoeta. Hay un billete a una final de Copa del Rey con público en juego, además del orgullo de eliminar al eterno rival y que no te eliminen. Precisamente por la enorme relevancia de ese partido del que “todo el mundo habla”, como dijo el técnico en Son Moix, era tan importante llegar al mismo con ventaja de la ida, con victoria en el partido previo a jugar la vuelta, con buenas sensaciones de todo tipo. Lo primero se logró hace casi un mes en San Mamés pero lo otro lo consiguieron los txuri urdin en Mallorca con un paso adelante de solidez, fiabilidad y solvencia, con un golazo de Soler, con regresos de Sucic y Barrenetxea, con la primera titularidad de Zakharyan o con la segunda portería a cero de la Liga, por fin. Buenos síntomas para afrontar un duro encuentro en todos los sentidos. Otra vez, como pasó en la ida, la Real llegará con buenas vibras, “sentimientos”, y el Athletic además lo hará con dudas tras firmar un mal encuentro en Vallecas pese a jugar con todo lo que tenían. Hasta Simón sorprendió con una dura declaración que seguro que encenderá y activará a todos, dentro y fuera del vestuario, allí. “Sin intensidad somos un equipo de Segunda”.  Llegan con perfil bajo pero no venderán barata su piel en Anoeta. La Real está preparada. A por ellos.

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