La Real no fue peor que el Madrid, generó más ocasiones, se empleó con más intensidad, quiso más la victoria, gozó con el apoyo de su gente...y perdió contra el futuro campeón de Liga. Son leyes no escritas pero inexorables en el fútbol. Poco importó que jugaran las suplentes merengues, que tuvieran la mente estacionada en Múnich, el gen competitivo lo llevan en el ADN y es evidente que se transmite. Kepa, el defenestrado, paró todo lo que había que parar y marcó el gol partita Güler, el futbolista que encabrita a Ancelotti porque no defiende. Ese estatus de ganador es muy difícil de alcanzar y el año que viene se multiplicará con Mbappé. Una ocasión clara, un gol. La víctima, la Real.
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Esto podía pasar, pero encorajina más cuando se produce sin los cracks blancos. No fue una mala versión de la Real, pero está lejos de ser la súper del otoño. Hay momentos en los que llega por oleadas, que asedia, que inventa, pero en ésos le falta contundencia y un delantero centro puro que marque goles. Y en otros, y esto es más preocupante, se desconecta del partido y le cuesta tener intensidad. Y Anoeta está siendo su lastre y puede acabar siendo su tumba: siete triunfos en 21 partidos. Dos puntos de nueve que van a estrechar todavía más la lucha por la sexta y la séptima plaza con cinco partidos por jugarse. El Betis le alcanzará a puntos si le gana al Sevilla. El partido ante Las Palmas en Anoeta es una finalísima.
Turrientes, la sorpresa
Imanol se decantó por un 'once' valiente, con la clara intención de dominar y cinco cambios con respecto al de Getafe: Odriozola fue el elegido para suplir a Traoré y un exuberante Turrientes se colocó en la plaza habitual de Brais y a Kubo le devolvieron a su hábitat natural en el extremo derecho.
Y fue una gran Real durante 45 minutos en los que asedió al Real Madrid, le arrebató el cuero, le metió en su área con frecuencia, le acoquinó con una presión que le forzaba a cometer pérdidas en campo propio....pero el que marcó fue el Real Madrid en su única ocasión. Leyes ancestrales del fútbol muy difíciles de cambiar. El cuadro merengue, con un cambio de orientación, un pase de volea por detrás de la defensa y un remate atinado derrochó la contundencia que le faltó a la Real en sus constantes visitas al área rival.
Ocasiones para marcar
Ya para el minuto 2, Galán obligó a trabajar a Kepa, que poco después sacó con el borceguí un disparo raso canalla de Kubo por el primer palo. Zubimendi aparecía por todas partes, Turrientes rompía líneas con conducciones y gambetas, trabajaban los dos extremos, se olfateaba el gol de la Real.
La mejor nota en la oposición para el gol fue de Turrientes, pero no aprobó por unos milímetros. Oyarzabal le habilitó tras tirarle un caño galáctico y el de Beasain quiso aliarse con la escuadra para voltear de delirio Anoeta, pero ese cuero prefirió salirse por arriba. Mal plan.
Hasta ese momento, el Madrid jugaba con cierta desidia, arriesgando en exceso y de manera muy evitable cuando jugaba desde Kepa, parecía que dirimía un 'bolo' en post-temporada tras ganar la Liga. Además, se había cumplido la previsión de que Ancelotti iba a trazar un 'once' revolucionario cargado de meritorios, porque su prioridad siempre fue el Bayern y la Champions. Así, hizo jugar a Militao, Nacho Fran, Ceballos, Brahim y Güler y sentó en el banco a Vinícius, Bellingham, Valverde y compañía. Y en este contexto tan ilusionante para la Real, el equipo blanco volvió hacer aflorar ese proverbial gen competitivo que le hace único y le llevó a ganar al City tras permanecer todo el partido asediado.
Gol anulado: Munuera cambia de opinión
Marcó Güler su segundo gol del curso tras la jugada de ingeniería de los de Ancelotti y la Real reaccionó bien, primero con un chut de Oyarzabal que rechazó Kepa y luego con un gol de Kubo que no representó el empate porque lo anuló Munuera Montero a instancias del VAR. Sí es falta de Barrene a Tchouameni en el origen de la jugada, le pega y eso hace perder la pelota al francés. Pero el árbitro lo vio y lo interpretó. No había visto infracción. Corrigió viéndolo en el monitor. Arbitra condicionado claramente. Se sabía que la iba a liar.
La Real salió con mucho fuego tras el descanso y de nuevo Turrientes acarició el gol, que evitó un inspirado Kepa. Pero se fue apagando el fulgor de los guipuzcoanos al tiempo que el Madrid comenzaba a combinar y gozar del cuero, con un gran Brahim. Salió Zakharyan en la Real y Vinícuis en el Madrid y fue la entrada del brasileño lo que más pareció espolear a los realistas. De hecho marcó Oyarzabal, que remachó un chut de Merino, pero en un fuera de juego muy justo
Orgullo final
Fueron minutos de cierto frenesí de una Real acelerada por Kubo y mejorada por Zakharyan. De nuevo Oyarzabal rozó el gol con una vaselina con la diestra y Becker, con un zambombazo desde la frontal.
Tuvo orgullo la Real, pero no pólvora al final. Derrota de las perdonables antes de empezar el curso, pero dolorosa en esta tesitura. Va a haber que sufrir y fajarse para hacer historia con la quinta participación en Europa.
Real Sociedad: Remiro; Odriozola (Aritz, min.75), Zubeldia, Le Normand (André Silva, min.88), Galán; Zubimendi, Merino, Turrientes (Zakharyan, min 67).; Kubo, Oyarzabal, Barrene (Becker, min.75).
Real Madrid: Kepa; Carvajal, Militao, Nacho, Fran García (Camavinga, min.75); Tchouameni, Modric; Güler (Vinícius, min.68), Brahim (Rudiger,min.75), Ceballos (Valverde, min,68); Joselu,
Goles: 0-1: Güler (min.29)
Árbitro: Munuera Montero. Amonestó a Güler (min.14), Le Normand (min.40), Fran García (min.56), Zubeldia (min.70), Galán (min.86)
Espectadores: 37.109 en Anoeta.

