A veces se gana con brillantez y, en otras ocasiones, simplemente se gana. Esto último es lo que hizo la Real en Almería. Valerse de su ola de positividad y de su pegada de Champions en el descuento del partido. Un grosero error en la salida de balón de los guipuzcoanos permitió al Almería igualar el encuentro en el tramo final cuando todo parecía resuelto con el gol de Oyarzabal. Pero en esta ocasión, los txuri urdin reivindicaron su lugar en la Liga a balón parado, con sendos tantos en el 91' y en el 94' de Carlos Fernández de penalti y Zubimendi de cabeza en un córner respectivamente. Oro molido. La Real no se baja del tren de Champions. El empate le habría dejado tirada en la estación.
Los de Imanol tuvieron que sobreponerse al cansancio por haber jugado tres días antes y al golpe que supuso encajar un gol en la primera ocasión del rival por un inexplicable error en la salida de balón. Y lo hicieron a lo grande, en el mismo descuento que tantos puntos le había costado en el pasado. Lo positivo, otro gol de Oyarzabal, el séptimo en nueve partidos, también el séptimo en Liga, en la que es el Pichichi tras Bellingham. Paso adelante de Sadiq, pero el de Zakharyan se hace esperar.
Alineación de circunstancias
Imanol trazó una alineación de circunstancias, muy mediatizada por las ausencias por sanción de Zubeldia y Brais y por el tremendo esfuerzo de tres días antes ante el Benfica. Aritz, Turrientes, Zakharyan y Sadiq trataron de mantener el nivel de los habituales titulares, con éxito desigual. Kubo y Merino, desgastados por las batallas anteriores, vigilaban las evoluciones de los suyos desde el banquillo.
Todo lo picante que sucedió en la primera parte tuvo la rúbrica de Sadiq Umar. Barrene ejercía una excelente labor de atracción y destrozo pegado a la línea de cal, pero en los contornos del área emergió la imponente figura del 'látigo de Kaduna', que se comportó como un león recién salido de su jaula. Con ese punto de ansiedad de más, pero al mismo tiempo con esa agresividad que le permite llevarse los balones sin dueño. Es un auténtico verso libre, dueño de un estilo único, quizá no demasiado ortodoxo ni estético. Imposible de definirlo. Estuvo muy bien y mal al mismo tiempo. Resolutivo e indeciso. Efectivo e incompleto. Pero fue su mejor actuación del curso de largo.
Sadiq, al poste
En la primera acción, tras una gran dejada de Barrene, Sadiq se tropezó con el balón ante el portero, con poco ángulo. En la segunda, se limpió un rival simplemente revolviéndose y se topó con la madera con un zurdazo trazado tras un gran quiebro y un recorte para orientarse. Y en la tercera, todavía en el 14', un excompañero del Almería le robó su terapia de salvación poniendo el cuerpo cuando su chut tenía marchamo de gol.
En ese instante, el gol, de la Real por supuesto, parecía cuestión de tiempo. Los realistas eran capaces de robar cerca del área rival y activar pronto a los de arriba para atacar. Pero esa pulsión fue disminuyendo mediada la primera mitad y el partido entró en una fase tediosa de dominio alterno sin sustos en ninguna portería.
Dos escaramuzas de un activo Turrientes por la izquierda, la segunda con un chut que salió lamiendo el larguero, aligeraron el panorama en un primer tiempo que acabó con una jugada con copyright de Sadiq. Se hizo con un balón que caía del cielo sólo con el cuerpeo, se lo acomodó y chutó desde Nigeria un cuero que pintó una trayectoria igual a la campana de Gauss. Maximiano fue el encargado de amargarle la tarde. Ya no tuvo más el 'latigo de Kaduna. Se quedó en la caseta al descanso. 45 minutos sin noticias de Zakharyan.
Kubo y Merino salieron tras el intermedio, pero fue el Almería el que salió más agresivo del vestuario, con más intención con el esférico. No le duró demasiado. Lo que tardó la maquinaria guipuzcoana en empezar a funcionar. Merino comenzó a dar sentido todo y la Real volvió a robar en campo contrario como si no hubiera un mañana.
El gol birlado
La Real metió dos goles en cinco minutos, pero el primero no se lo validaron. Más bien lo tumbó el VAR porque Turrientes finalmente impactó al balón centrado por Aihen con el bíceps. Tenía el brazo pegado al cuerpo, pero, como la resolución fue tanto a favor, Ortiz Arias decretó la infracción desde la sala VOR. La que no vio fue la posible mano en la disputa anterior de un futbolista del Almería.
Sadiq disputa un balón con Houboulang Mendes.
Y el gol válido
Percutió la Real hasta hallar la suerte suprema, obra del de siempre, Mikel Oyarzabal . Buscó el remate Turrientes, presente en todas, y en el córner posterior, botado por Zakharyan, peinó Aritz con poderío para el remate a placer del capitán. Parecía también el remate al partido, la sentencia, a un Almería que no había amenazado nada hasta ese momento. Pero entre los cambios de los indalos y la cierta caraja de los visitantes el partido se le envenenó a los realistas.
Quizá fue demasiado riesgo. Remiro ya se la había jugado en exceso con un pase por dentro a Zubimendi. Y luego repitió con Kubo. El japonés, que no salió con la tensión necesaria, perdió el cuero en el control y de ahí devino el gol de Arribas a la segunda, tras la parada de Remiro. Peajes de ser tan talibanes a un estilo, en todas las circunstancias.
Lucidez a balón parado
Desde ese momento, los dos equipos entendieron que el empate no les valía para nada. Y se lanzaron a una ruleta rusa no apta para cardiacos. Le Normand rozó el penalti con un agarrón sostenido a Ramazani, pero el que lo cometió con claridad fue Akieme, que no pudo apartar sus manos en un córner botado por Kubo. Carlos Fernández reventó el cuero desde el punto de penalti.
Los 10 minutos de descuento no se le hicieron eternos a la Real. Al contrario, Zubimendi, de cabeza, tras otro córner y otra peinada de Aritz, le puso el rejón de muerte al Almería.
Triunfo sin brillo. Tres puntos de oro y necesarios antes del parón.
[+] Mira el resumen con las mejores jugadas y los goles:
| Almería | Real Sociedad |
1 |
3 |
| 25 Luís Maximiano | 1 Álex Remiro | ||
| 24 H. Mendes | sc |
18 Hamari Traoré | |
| 21 Chumi | 6 A. Elustondo | ||
| 3 Edgar | 24 R. Le Normand | ||
| 15 Sergio Akieme | 3 Aihen Muñoz | ||
| 6 Dion Lopy 92' | 22 Beñat Turrientes 81' | ||
| (34 Marciano Sanca) | sc |
(16 Olasagasti) | |
| 5 L. Robertone 71' | 7 A. Barrenetxea 46' | ||
| (11 G. Melero) | sc |
(14 Take Kubo) | |
| 10 Adrián Embarba 72' | 4 Zubimendi | ||
| (14 Lázaro) | 12 A. Zakharyan 74' | ||
| 19 Sergio Arribas 87' | (11 M. Ali Cho) | ||
| (4 Iddrisu Baba) | sc |
10 M. Oyarzabal 66' | |
| 7 L. Ramazani | (9 C. Fernández) | ||
| 12 Léo Baptistão | 19 Umar Sadiq 46' | ||
| (8 Mikel Merino) | |||
Goles:(0-1) M. Oyarzabal (62'), (1-1) Sergio Arribas (76'), (1-2) C. Fernández (91'), (1-3) Zubimendi (95')
Tarjetas:L L. Robertone (27'), Umar Sadiq (32'), Aihen Muñoz (45'), Adrián Embarba (50')L
Árbitro: Isidro Díaz de Mera Escuderos
Espectadores: 12.000 en el Power Horse Stadium
| LO MEJOR La pegada de la Real Sociedad | |
| LO PEOR El mal momento del Almería |
