La Real Sociedad tiene los deberes hechos y llega a la dramática última jornada de Liga casi de vacaciones. Tres días de fiesta, nada en juego deportivamente y un día de fiesta total en el que despedirán al capitán y celebrarán con el público la clasificación para la Champions League. Mientras otros se juegan la supervivencia en Primera o entrar en la Conference, el equipo txuri urdin podrá gustarse el domingo en Anoeta y acabar el año de la mejor manera posible, pero con tranquilidad.
Y la mejor manera en los dominios de Imanol Alguacil es ganando y compitiendo al máximo, respetando al rival y a la competición. Lo ha repetido hasta la saciedad en las ruedas de prensa de las últimas semanas sin haber certificado la cuarta plaza aún.
Sólo un fijo
El once que sacará Imanol es una absoluta incógnita. Por el momento del equipo, lo poco que hay en juego, las características competitivas de Imanol, la situación de algunos futbolistas y el estado físico de otros. Pero si hay un jugador que, salvo cataclismo, será titular el domingo es Asier Illarramendi. Eso sí que lo va a respetar el técnico, serán el ‘4’ y 10 más de inicio ante el Sevilla para darle una última función en condiciones al mutrikuarra y para poder provocar el momento del cambio y la ovación de todo el estadio. Lo hará de pivote o de interior, en 4-3-3 o en rombo, pero jugará.
A partir de ahí, se abren opciones casi infinitas. Tantas como combinaciones haya entre los 21 futbolistas aptos del primer equipo restantes. Lo que parece evidente es que el once de gala no será alineado. Porque futbolistas como Merino, Zubeldia o Sorloth seguro que llegan justos físicamente y a alguno le dará descanso. No estarán por lesión David Silva y Sadiq, y tampoco por sanción Aritz.
Opciones XI Real
Blanco, gris o casi negro
Así las cosas, hay tres situaciones que pueden darse. Por un lado, la menos probable. Que Imanol opte por involucrar a todos los jugadores y de titularidad o muchos minutos a los hombres que han visto desde el banquillo la competición de los últimos meses y saque un once total o casi totalmente B. No lo ha hecho ni en partidos de Copa ante rivales muy menores en semanas de citas importantes, así que parece poco probable pese a que ningún equipo se juega nada.
En el otro extremo, el once casi de gala. Con lo más top que le quede, dar la oportunidad a Illarra y a alguno más como Pacheco atrás o Carlos arriba, y afronte con garantías el partido antes de hacer cambios menos habituales ya en la segunda parte. Era la más probable hasta que el Sevilla levantó ayer la Europa League.
La tercera opción es un término medio. Ver un once con cinco o seis cambios con presencia de algún nombre muy poco común como Turrientes, Guevara, Sola o Navarro, y algunos más presentes como Cho, Carlos o Barrenetxea. Esta quizás sea la más lógica entre el carácter de Imanol y la ‘justicia’ con los menos habituales.
Los necesitados
Con el Sanse en plena batalla por subir se descarta la presencia de gente como Marín, Olasagasti o Urko y los focos apuntan a los más necesitados de la primera plantilla, o lo que es lo mismo, los que menos juegan. Zubiaurre, Sola, Guevara, Turrientes y Navarro, principalmente, además de Cho, Carlos y Barrenetxea. Todos ellos jóvenes futbolistas con talento y potencial, pero sin apenas oportunidades de lucirse esta temporada, por diversos motivos. Quizás sea la despedida también de alguno de ellos, definitiva o temporal, e Imanol podría optar por darles la opción de decir adiós sobre el verde. Las opciones ofensivas son los más probables dado el historial del oriotarra, pero no todas. También tiene boletos Sola, al no estar Aritz. La que menos, la de cambiar de portero, aunque pueda ser el debut como local de Zubiaurre con el primer equipo.
