3-1: Tambores de Champions de una pletórica Real que tumba al Athletic

REAL SOCIEDAD

 Los goles de Sorloth, Kubo y Oyarzabal de penalti deciden un derbi de clara superioridad txuri urdin 

Oyarzabal marcó 10 meses después y lo celebró con la grada

Oyarzabal marcó 10 meses después y lo celebró con la grada

Unciti

La fiesta de San Sebastián arrancó con cinco días de adelanto. La izada la protagonizaron los jugadores de la Real, que sacaron el tambor de su poderío futbolístico y el barril de su genialidad para tumbar a un Athletic inferior y declararse oficialmente como claro candidato a la Champions League y quizá algo más. Fiesta total ante 38.342 espectadores entregados, que comenzaron a levitar de puro placer sobre el estadio con todo lo que sucedía: goles, triunfo, roja a Yeray, tanto de Oyarzabal, reaparición de Barrenetxea... y entonaron la Marcha de San Sebastián.  Récord absoluto del estadio.  Menuda noche. Bagera. 

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En terminología propia de Shakira, esta Real es un Ferrari, un Rolex y vale por dos, aunque el Athletic fue algo más que un Twingo y un Casio. Estuvo vivo en el derbi hasta la polémica jugada del penalti en la que la Real marcó el tercero y expulsaron a Yeray. La explicación es que la Real es un grande que ya tiene tratamiento de grande. Pero ni la escuadra txuri urdin está donde está, a tres puntos de un Real Madrid al que empieza a acosar y nueve por encima del Athletic, sólo por el derbi ni éste se decidió por el controvertido penalti. La Real ya ganaba y era superior. Lo que hizo fue matarlo. 

'Once' de gala en la Real

El 'once' de la Real se ponía solo e Imanol ni tuvo la tentación de sorprender ni fue víctima de ataque de entrenador: colocó al equipo de gala, con Brais felizmente de vuelta a la par de Merino y por detrás de un muy poderoso Silva. Valverde, por su parte, volvió a recurrir a su planteamiento más valiente, con los hermanos Williams explorando la profundidad en los flancos y Sancet por detrás de Guruzeta.

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Real Sociedad-Athletic Club, en imágenes Javier Etxezarreta / EFE

El encuentro se desarrollaba por unos parámetros de cierto equilibrio hasta que el tercer clasificado empleó toda la magia de sus artilleros zurdos para golpear dos veces, en sendos chispazos de equipo pletórico, subido en la ola. Brais había instalado el pánico en las huestes bilbaínas con un chut cruzado que salió echándole el aliento al poste. La Real había movido el cuero como los ángeles de lado a lado. 

Pero no todo era armonía en las filas locales. Había un quebradero constante de cabeza e Imanol no encontraba el ibuprofeno: Nico Williams perforaba por la izquierda con su extrema habilidad y Aritz, totalmente desbordado y pidiendo tregua, no encontraba aliados  para neutralizarle. El menor de los hermanos le regaló una volea al mayor, pero éste se topó con Remiro.

Pero nada podía frenar a una Real avasalladora. Remiro encontraba la fórmula para salir de la presión a través de Rico y Kubo por la derecha y Zubimendi cayendo por la izquierda llegaban al área contraria. En una incursión del donostiarra, al balón despejado por la zaga llegó el sheriff Zubeldia, un primor en la anticipación. Su cabezazo al área lo amortiguó Sorloth, que puso su undécima muesca merced a una doble genialidad, un toquecito hacia atrás para habilitarse y un disparo seco, inapelable ante dos defensores. De Marcos, descolgado, rompía el fuera de juego. 

El banquete del 1-0, con el fiestón y la danza ritual en la grada, no sació a una Real todavía con los ojos inyectados en sangre. Y fue Silva el que olió la sangre en un intento de conducción de Vesga, al que le robó el balón y parte de su vida en ese momento. El grancanario lanzó a Kubo y éste se limpió a Yeray con un caño para fusilar por el palo corto a Simón. Enseñar sus abdominales orientales enardeció a la grada y le costó la amarilla. 

Parecía el tiro de gracia de un transatlántico como la Real a un  Athletic, que no obstante, sí estaba encontrando la manera de llegar y además reaccionó al instante. Lo hizo a través de su autopista de la izquierda, por donde Yuri dobló a Williams para ceder hacia atrás el cuero a un Sancet explosivo en su disparo cruzado. 2-1 al descanso y cierto mazazo para una Real que empezaba a sentirse ganadora.

Y el segundo tiempo comenzó con otro: la lesión de Sorloth, cuya rodilla dijo: ¡Basta! y tuvo que salir Oyarzabal. En otros tiempos, el tufo a remontada habría llegado hasta Bilbao, pero no en éstos de vino y rosas. A esta Real le abofetean y mantiene el rictus. Es puro carácter. Y ya le tienen un respeto proverbial, desde los entrenadores rivales hasta los árbitros. La jugada que sentencia  la contienda fue polémica, muy de derbi. Una desconexión de Williams júnior le llevó a enviar un extrañísimo balón hacia atrás, donde Kubo, que cogió la Kawasaki (haciendo honor al lugar donde nació) entre los centrales para plantarse ante Simón.  Yeray cuerpeó, le llegó a empujar, sí y a esa velocidad lo normal es caer. ¿Penalti? Muy discutible. El clásico que pitan al Madrid o al Barça.

Oyarzabal, no podía ser otro para que la fiesta fuera completa, anotó con su habitual maestría, con saltito incluido, engañando al portero. Se besó el escudo ante la grada de animación. La vida puede ser maravillosa en ocasiones.  

"¡Bilbaíno el que no bote!'

A partir de ahí, con una ventaja de dos goles y uno más sobre el campo, la Real jugó a placer, el propio y el de una afición que se divirtió como en el 5-0 de 1995, aunque cambiando la conga por el 'Bilbaíno el que no bote'. 

Los cambios y la dinámica del choque lo llevaron a un terreno neutral, en el que ni la Real parecía querer hacer más sangre ni el Athletic  daba la sensación de plantear más batalla.  Tocaba quitarse la txuri urdin y ponerse la carcasa o el traje de soldado. Pero antes, el Mallorca el martes en Copa. Gu beti pozez. 

REAL SOCIEDAD
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aThletic

Real Sociedad: Remiro; Aritz  (Gorosabel, min.76), Zubeldia, Le Normand, Rico; Zubimendi, Brais (Illarra, min.89), Merino, Silva (Navarro, min.75); Kubo (Barrenetxea, min75), Sorloth (Oyarzabal, min.48)

Athletic:  Unai Simón; De Marcos, Vivian, Yeray, Yuri; Vesga, Dani García (Paredes, min.66) ;  Williams (Raúl García, min.75), Sancet (Zarraga, min.66), Nico Williams (Muniain, min.75); Guruzeta (Berenguer, min. 57). 

Goles:  1-0: Sorloth (min.25). 2-0: Kubo (min.36). 2-1: Sancet (min.40). 3-1: Oyarzabal (min.62)

Árbitro: Cuadra Fernández (comité balear).  Amonestó a Kubo (min.37), Dani García (min.43), Sorloth (min.47, Zubeldia (min.52), Le Normand (min.83), Zubimendi (min.93) . Expulsó a Yeray con roja directa en el 61'. 

Espectadores:  38.342  en Anoeta​

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