La actuación arbitral ayer en Vallecas fue la correcta tanto por el colegiado Juan Martínez Munuera como desde la sala VOR donde estaba Jorge Figueroa Vázquez. Especialmente en las dos acciones que reclama el Real Madrid y que considera que debieron ser sancionadas como penalti. Los agarrones a Jude Bellingham en el minuto 22 de la primera mitad y un segundo a Kylian Mbappé en los instantes finales del encuentro.
Curiosamente ambos fueron con el defensa del Rayo Vallecano, Pep Chavarría. Desde el estamento arbitral consideran que fueron agarrones mutuos y que esta perfectamente justificado que no fueran sancionados por el colegiado de campo, Juan Martínez Munuera; como tampoco le avisara desde la sala VOR por parte de Jorge Figueroa Vázquez.
No es un agarrón claro en ningún caso del defensa vallecano a los delanteros blancos que justificaran la actuación desde el VAR para corregir la decisión adoptada en el terreno de juego. Ambas acciones estuvieron bien peritadas.


