Andriy Lunin sigue desojando la margarita de su futuro y en el Real Madrid empiezan a hacerse a la idea de que el guardameta ucraniano está por la labor de cambiar de aires y buscar una salida en este mercado de fichajes. El portero suplente de Thibaut Courtois completó la mejor temporada desde su aterrizaje en el Bernabéu y fue clave en las conquistas de la Liga y la Champions tras la grave lesión de rodilla del belga antes de empezar el curso.
Su gran rendimiento ha despertado el interés de varios clubes importantes y su representante, Jorge Mendes, no ha desaprovechado la situación para mover su nombre por las principales secretarías técnicas de Europa.
El superagente portugués lleva los hilos de la carrera del ucraniano desde hace meses pero su relación con los dirigentes del Madrid parece irreconducible, una circunstancia que podría provocar indirectamente la salida de Lunin.
Una de las razones del distanciamiento entre Mendes y Florentino es la resolución del caso Yoro, otro de sus representados, que ha fichado por el United cuando el Real Madrid daba por hecha su llegada tras acordar los términos del acuerdo con el defensa francés.
"Ya veremos qué pasa, mi futuro está en manos del club", comentó el propio Lunin hace unos días en el diario Marca, dejando muy abierta la posibilidad de probar suerte lejos del Bernabéu. El portero tiene contrato en 2025 pero para renovar quiere tener garantías de poder competir en igualdad de condiciones con Courtois, algo que el Madrid no valora ofrecerle.
Los blancos, de hecho, ya han tasado a Andriy Lunin, según publicó ayer el diario Marca. El precio de salida es de 30 millones de euros, una cantidad que no es innegociable. En caso de venta, la primera opción del Real Madrid es recuperar a Kepa Arrizabalaga, que estuvo el curso pasado en condición de cedido y cuya actitud y predisposición gustaron mucho en el vestuario de Carlo Ancelotti.


