La final de Dani Carvajal

EL PROTAGONISTA

El lateral levanta al Madrid en su peor momento lo guía hacia la decimoquinta Copa de Europa

Dani Carvajal besa el trofeo tras la final

Dani Carvajal besa el trofeo tras la final

Justin Setterfield

La final de Wembley será para siempre la final de Dani Carvajal, que levantó al cielo de Londres primero a su equipo con el 1-0 y después la Orejona, la sexta de su palmarés al igual que sus compañeros Nacho, Luka Modric y Toni Kroos. El alemán dio la asistencia del inesperado gol del lateral y puso el broche de oro a su carrera en el Madrid cuajando una final estupenda en la que, como el resto de su equipo. fue de menos a más.

Pero el gran héroe del Real Madrid no fue otro que Dani Carvajal, el sostén del conjunto de Carlo Ancelotti durante los muchos minutos que estuvo contra las cuerdas. El lateral comandó la defensa blanca secando a Karim Adeyemi y en ataque tuvo la valentía para dejarse notar bien escoltado por Fede Valverde, otro de los mejores. Con toda justicia y como no podía ser de otra manera, el MVP en Wembley fue Daniel Carvajal Ramos.

El Madrid estudió al dedillo una de las grandes armas del conjunto de Terzic, el balón parado. Las torres del Dortmund (Hummels, Fullkrug y Schlotterbeck) era la principal amenaza pero el cuadro blanco apenas tuvo magulladuras por ese lado. Si sufrió de lo lindo con las transiciones y el juego directo, demasiado abierto el equipo cuando no tenía el balón.

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El Madrid salió ileso de una primera parte horrible en la que fue sometido de principio por un Dortmund que ejecutó su plan de partido a las mil maravillas pero le faltó el gol. Demasiado ventaja para un conjunto blanco no se le puede regalar nada y menos en una final de la Champions, escenario que maneja a las mil maravillas por más fue zarandeado durante un buen tramo.

En el descanso Carlo Ancelotti ajustó varias teclas y el Madrid mejoró porque era imposible hacerlo peor. Por la derecha Carvajal y por la izquierda Vinicius empezaron a generar desequilibrio y en un saque de esquina apareció de inesperadamente el más pequeño entre los gigantes alemanes para anotar el 0-1. El gol fue un mazazo del que no pudo reponerse el Dortmund, víctima del ADN de un Madrid que encadena nueve finales seguidas saliendo victorioso.

Del golpe no se repuso el conjunto de Terzic y el Madrid se adueño de todo cuanto pasaba sobre el verde de Wembley, que vio a los blancos levantar su sexta Champions en 10 años.

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