Un poco de Vinicius Junior en el Allianz Arena y una gran actuación de Toni Kroos le bastaron al Real Madrid para sacar un empate en la ida de las semifinales de la Champions ante el Bayern de Múnich. El brasileño adelantó al cuadro visitante en el primer disparo a puerta del equipo de Carlo Ancelotti tras una asistencia milimétrica de Toni Kroos y, tras la remontada exprés del Bayern en cuatro minutos, se echó al Madrid a la espalda en busca del tanto del empate.
Imparable para explotar los espacios a la espalda del Bayern, Vinicius sometió a Kim Minjae a una tortura durante toda la noche. La pesadilla del coreano empezó con el gesto de quarterback de Kroos, que mandó a Vinicius a tirar un desmarque fulminante antes de citarle con Neuer.
El ex centrocampista del Bayern jugó en el Allianz como lo que fue durante muchos años: su casa. Bajo su mando el Madrid domó el infierno muniqués, pero en el mejor momento visitante llegaron los dos zarpazos del ogro alemán.
Tras el 2-1 emergió la figura de Vinicius al tiempo que las prestaciones de Kroos menguaron fruto del descanso. El brasileño, el nuevo nueve del Madrid, avisó con un mano a mano que repelió Neuer (otra vez Minjae salió en la fotografía) y frotó la lampara en el área muniquesa para encontrar a Rodrygo y forzar el penalti. Confirmado como nuevo especialista desde los once metros, a Vini no le pesó el escenario para llevar la eliminatoria a un vibrante desenlace en el Bernabéu.


