Después de siete largos meses, Eden Hazard volvió a pisar el césped del Bernabéu vestido de blanco. El jugador belga, que llevaba desde el mes de septiembre sin jugar en Liga y desde el mes de enero sin hacerlo con el Real Madrid, disputó los últimos minutos del partido ante el Valladolid en el que, eso sí, le dio tiempo a firmar una asistencia (a Lucas en el sexto gol) y de tener una clara oportunidad de marcar.
Pero lo más relevante en torno a su figura se dio en el momento en el que saltó al césped desde el banquillo. Entonces, el tribunal que es el Bernabéu dictó sentencia con una pitada a la que se le pudieron sumar algunos aplausos tímidos que evidenciaron la sensación dentro del madridismo de sabor agridulce que hay con el belga pues saben el jugador que es y lo mal que ha rendido en el Real Madrid.
Ya sobre el césped, su forma física, siempre cuestionada, le dejó actuar con normalidad y pese a que recibió algunas faltas no pareció dolerse de su maltrecho tobillo.
Así pues, y con LaLiga ya prácticamente resuelta, es posible que el belga vaya a apareciendo más en los planes de Ancelotti sobre todo si el equipo sigue vivo en la Copa y en la Champions lo que supondría de nuevo una pregunta que siempre ha estado en el aire: ¿Es capaz de recuperar su mejor nivel?


