El estado de euforia ha sido declarado en el seno del Real Madrid de cara al Clásico de semifinales de la Supercopa de España que se disputa este miércoles contra el Barcelona de Xavi Hernández en Arabia Saudí (20.00 horas, Vamos). El equipo de Carlo Ancelotti encara la cita con la moral por las nubes y el optimismo desbordado tras la goleada al Valencia, afianzado en lo más alto de la clasificación en la Liga y con varios de sus futbolistas más importantes en un momento dulce de forma, caso de Courtois, Militao, Alaba, Kroos, Modric, Benzema y Vinicius.
La expedición blanca aterrizó ayer en Riad con las únicas bajas de Mariano y Gareth Bale, dos futbolistas condenados al ostracismo por el entrenador italiano que el Madrid no debería echar de menos en tierras saudíes.
Los jugadores de Carlo Ancellotti ya se encuentran en Arabia Saudí para disputar el partido de Supercopa ante el FC Barcelona
La bonanza del equipo blanco contrasta con la zozobra que transmite el Barça de Xavi. El tropiezo sobre la bocina contra el Granada estiró la desventaja con el eterno rival hasta los 17 puntos y rompió la prometedora buena dinámica del equipo azulgrana. Los problemas que emitió el Barcelona en el Nuevo Los Cármenes, sumados a las bajas y a la incógnita del estado físico de jugadores como Frenkie de Jong, Ronald Araújo o Ansu Fati, refuerzan la condición de teórico favorito del Real Madrid para levantar el primer título del año ante un conjunto culé que asumirá el papel de tapado sin renunciar a nada.
La presión, en consecuencia, estará en el bando blanco, confiado en mostrar su superioridad con más contundencia que la exhibida en el Camp Nou en el primer Clásico del curso, cuando los de Carlo Ancelotti vencieron por 1-2 al equipo de Koeman en un partido en el que le bastó con un poco de orden y algo pegada para llevarse los tres puntos. La mejoría en el juego desde la llegada de Xavi no se ha traducido en grandes resultados, penalizado el Barcelona por su fragilidad en las áreas, y eso lo quieren aprovechar en el Madrid para hurgar en la herida del eterno rival.
Entre el club, la afición y la prensa afín al Real Madrid cunde la sensación de que el conjunto blanco tiene las de ganar en Riad, algo que no le hace ninguna gracia a Carlo Ancelotti. El técnico de Reggiolo las ha visto de todos los colores y no se fía de la teórica inferioridad del Barcelona, tal y como manifestó en la rueda de prensa posterior al triunfo contra el Valencia.
“El Barcelona siempre va a ser un rival para el Real Madrid, por eso un clásico y siempre será un clásico”, aseveró el preparador italiano. “Puede ser que en teoría seamos favoritos, pero luego está la práctica y el césped. Vamos a empezar a cero; cada equipo tendrá sus oportunidades y va a intentar meter lo mejor en una competición importante, el primer título de la temporada y cada equipo quiere ganarla, y nosotros también. Si somos favoritos o no, no importa”, sentenció Carlo Ancelotti.

